Tras el 3,4% de marzo, consultoras estiman que el IPC de abril podría ubicarse alrededor del 2,7%. El arrastre de los combustibles y otros precios regulados pondrían un piso a la baja.
La inflación de abril se presenta como un mes de posible cambio de tendencia tras la sorpresa al alza de marzo, que registró un 3,4%. Diversos informes de consultoras anticipan una moderación en el índice, aunque este se mantendría en niveles elevados y por encima de los mínimos alcanzados durante el proceso de desinflación del año pasado.
La Fundación Capital, en su síntesis semanal, estimó que el IPC de abril rondaría el 2,7% mensual, con una inflación núcleo cercana al 2,6%. Esto implicaría una desaceleración respecto a marzo, aunque la consultora advierte que la inercia inflacionaria sigue siendo alta y el proceso luce frágil.
Por su parte, Invecq señaló en un informe que en abril «se cortaría la racha de aceleración inflacionaria» observada desde mayo, retomando una trayectoria descendente. No obstante, aclaró que la inflación subyacente ya se mueve a un ritmo de alrededor del 2,5% mensual, por encima de los mínimos del año pasado.
Parte de la moderación esperada se explicaría por una menor incidencia del precio de la carne, uno de los factores que más empujó el índice en marzo. Sin embargo, el mayor desafío para abril estaría en los precios regulados. Según Fundación Capital, el aumento de combustibles aplicado en marzo dejó un arrastre estadístico que pondría un piso de 0,6 puntos al IPC de abril. A esto se sumarían ajustes en el transporte y otros servicios.
Cohen Aliados Financieros coincidió en esperar una moderación para abril, aunque con un piso estimado del 2,5% mensual. La firma destacó que el IPC acumuló 9,4% en el primer trimestre, prácticamente todo lo previsto para el año en el Presupuesto 2026.
Más allá del dato puntual de abril, el resultado será clave para evaluar si la economía retoma un sendero de desinflación más claro. Fundación Capital considera que perforar el 3% sería una «muy buena noticia» para las expectativas, pero proyecta una inflación anual del 32% para 2026, con precios regulados creciendo por encima del promedio.
