El exdirector de la CEPAL argumenta que la falta de aumento en la productividad limita la sostenibilidad de las políticas sociales y de bienestar en economías abiertas.
El economista Mario Cimoli analizó las razones detrás del estancamiento de los proyectos reformistas en la región. Para él, un error fundamental radica en haber ignorado que «sin un aumento de la productividad, cualquier política social y de bienestar es inviable».
En una entrevista, el referente del pensamiento estructuralista y exdirector de la CEPAL sostuvo que se cayó en un «ciclo vicioso de construcción del poder sobre el gasto» que, en economías abiertas, termina siendo ineficiente: «Si usted aumenta el gasto en una economía con aprendizaje tecnológico lento, la gente compra el celular producido por China y su política ayuda a la industria del otro país y no a la suya».
Mario Cimoli es doctor en Economía por la Universidad de Sussex del Reino Unido, mantuvo una extensa trayectoria en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), donde fue secretario ejecutivo adjunto entre 2017 y 2022, y secretario ejecutivo interino en 2022. Ha sido director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial desde 2010, enfocado en innovación y políticas industriales. También es profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana en México y profesor invitado en la Escuela de Estudios Avanzados Sant’Anna en Pisa, Italia.
El economista se pregunta por qué las políticas progresistas no funcionaron, a pesar de tener el objetivo de mejorar la inclusión social y la igualdad. «Había una presión muy alta a la distribución, y no se llegó. La pregunta es por qué», indicó. Para Cimoli, una condición fundamental es que «sin un aumento de la productividad, y sin una productividad genuina y aumento del empleo con mayor productividad, cualquier política social y de bienestar es inviable».
Señaló que este patrón se repitió en varias partes de América Latina y planteó un debate crucial: «¿Qué viene antes: el aumento del gasto social o la productividad?». Afirmó que este es un debate muy importante que el progresismo no tiene en línea actualmente.
«Se llegó a un ciclo vicioso que fue el aumento por el gasto y la construcción del poder sobre el gasto sin el aumento de la productividad», explicó. En última instancia, se pregunta por qué las políticas industriales, tecnológicas, productivas y de inversiones no funcionaron y se mantuvo por tanto tiempo una política de gasto social que, si bien mejoró la distribución en algún modo, no está garantizada para el futuro.
«En economía progresista existen trade-offs, existen cosas que no se pueden hacer al mismo tiempo. Yo no puedo aumentar el gasto social sin aumentar la productividad en una economía que está abierta y está compitiendo con todo el mundo. Si esto no se entiende, todos los resultados de las políticas de futuro van a ser iguales», concluyó Cimoli, enfatizando la necesidad de conciliar ambos tipos de políticas.
