Especialistas en decoración detallan los factores que influyen en el presupuesto para pintar una vivienda completa, desde materiales y mano de obra hasta las tendencias de color proyectadas para 2026.
Los especialistas en decoración aseguran que es conveniente renovar la pintura del hogar cada cinco a siete años aproximadamente. A la hora de considerar el presupuesto para este proyecto, Guillermo Ortega, gerente de la red Sui Color, explica que en Argentina no existe un precio único, ya que el valor depende de la mano de obra, el tipo de pintura, la preparación de superficies y la ubicación.
Sin embargo, Alejandro Sembinelli, dueño de Wolfcolors, empresa que se dedica a pintar y refaccionar, asegura que el costo promedio de los materiales de primera marca para pintar una vivienda de 100 m², incluyendo interiores y exteriores (solo frente), se ubica entre $1.500.000 y $2.300.000. Por otro lado, la mano de obra se encuentra entre $5.000.000 y $7.000.000, y se suele considerar un equipo de entre tres y cuatro personas. Los valores pueden incrementarse si se requieren arreglos importantes, trabajos de enduido, tratamiento de humedades o revestimientos texturados, advierten los profesionales.
Para pintar una casa de 100 m², Ortega estima una duración aproximada de ocho días. En cuanto al secado, explica que suele ser al tacto en una a dos horas, mientras que el secado completo puede demorar alrededor de 24 horas en interiores y entre 24 y 48 horas en exteriores, dependiendo de la humedad y las condiciones climáticas. Para aplicar una nueva mano se recomienda esperar entre cuatro y seis horas. «A diferencia de lo que sucedía en años anteriores, el tiempo de secado disminuyó, beneficiando así al cliente», comenta Ortega.
Un detalle no menor, que revela Sembinelli, es que el período recomendado para pintar los exteriores de las casas es entre diciembre y marzo, ya que durante el resto de los meses hay más riesgo de lluvias, lo que implica complicaciones en el proceso.
Si se decide una renovación total, la preparación previa es fundamental. Esto implica retirar o cubrir muebles, descolgar cuadros y cortinas, proteger pisos y aberturas y definir previamente los colores. «La familia debe organizar los espacios para que algunas áreas queden temporalmente fuera de uso, asegurar una buena ventilación y coordinar horarios con el equipo de trabajo», dice Ortega.
Los profesionales concuerdan en que pintar una casa es muy diferente que un departamento. «Los departamentos tienen medidas más estandarizadas. Las casas son todas distintas, con techos más altos y recovecos más complejos», advierte Sembinelli, y agrega que los revoques en las viviendas más viejas suelen estar hechos de polvo de ladrillo, un material que absorbe más pintura.
En cuanto a las tendencias, Pantone lanzó su ranking para 2026. El Color del Año es el Cloud Dancer, descripto como «un blanco sublime que sirve como símbolo de influencia calmante». Esta tonalidad se contrapone con el color del 2025, el Moccha Mousse. «Las tendencias esta temporada son los neutros claros, porque agrandan visualmente los ambientes», agrega Ortega. Entre los más demandados se destacan el blanco roto, beige claro, gris claro, arena, tostado suave, verde oliva suave y terracota claro (muy usado en exteriores). A su vez, explica que en 2026 se ven muchas paletas naturales y cálidas vinculadas al diseño minimalista y mediterráneo, donde los colores relacionados con la naturaleza, como los tierra, verdes y tonalidades del cielo, cobran cada vez más protagonismo.
