Los diagnósticos de tuberculosis crecieron un 58,6% entre 2020 y 2025. A pesar de la actualización de pautas nacionales, el presupuesto específico para prevención no registra ejecución en lo que va del año.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, los casos de tuberculosis diagnosticados en Argentina pasaron de 10.896 en 2020 a 17.283 en 2025, lo que representa un incremento del 58,6%. La cartera sanitaria, a cargo de Mario Lugones, presentó a fines de marzo la actualización de las pautas para el abordaje de esta enfermedad en todo el país, un trabajo que no se realizaba desde 2013.
En materia presupuestaria, el programa específico para la «prevención y control de la tuberculosis» cuenta con una asignación anual de $3.214,84 millones. Sin embargo, al cuarto mes del año, no se había ejecutado ningún peso de ese monto. «La tuberculosis es un tema muy serio, no solamente porque no se ha ejecutado presupuesto, sino también porque sigue incrementándose de manera preocupante», señaló a PERFIL Alejandra Sánchez Cabezas, presidenta de la Asociación Argentina de Salud Pública (Aasap).
La profesional explicó que se trata de una enfermedad con tratamiento efectivo, pero que, si no se trata, aumenta el riesgo de gérmenes polirresistentes, lo que implica «un riesgo poblacional muy grande». Subrayó que el financiamiento debe ser sostenido debido a la cronicidad y la necesidad de tratamientos continuos.
El Ministerio de Salud contextualizó que la tuberculosis sigue siendo una de las principales causas de muerte por agentes infecciosos a nivel mundial. En Argentina, la tasa de incidencia actual es de 37,3 casos cada 100 mil habitantes, un aumento significativo respecto a los 22,6 cada 100 mil registrados en 2020. Este incremento se concentra en unidades territoriales específicas: Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentraron el 66,1% del total nacional en 2025, mientras que la mayor tasa de incidencia se registró en Salta.
Frente a este escenario, la cartera sanitaria informó que viene implementando acciones para mejorar la detección y el tratamiento oportuno, como la ampliación del diagnóstico molecular mediante la entrega de nuevos equipos y cartuchos de prueba.
Consultado por PERFIL sobre si la modernización de las pautas generaría un incremento presupuestario y por la falta de ejecución del dinero proyectado, el Ministerio respondió que averiguaría y contestaría, pero al momento de la publicación de la nota original no había brindado dicha información.
Mientras tanto, la tendencia al aumento continúa en 2026. Entre la primera y la decimotercera semana del año se acumularon 2.061 casos, cuando la mediana para ese período entre 2022 y 2025 fue de 1.673, según el último boletín epidemiológico. El documento con las nuevas pautas técnicas adelantó que la incidencia crecerá incluso hasta 2030, por lo que se hace manifiesta «la necesidad de sostener e intensificar los esfuerzos».
En contraste, el subprograma de Control de Tuberculosis y Otras Enfermedades Respiratorias, a través de la acción de Servicios para el Control de Enfermedades Respiratorias, ya ejecutó $16,5 millones en 2026, superando ampliamente el presupuesto inicial asignado para todo el año, que era de $1,5 millones.
