El Tribunal Oral en lo Penal N°7 de San Isidro dio comienzo al debate judicial por el fallecimiento de Diego Armando Maradona. En la primera audiencia, la fiscalía y las defensas de los siete imputados expusieron sus argumentos iniciales ante los jueces.
Este martes 14 de abril, el Tribunal Oral en lo Penal N°7 de San Isidro inició el debate por la muerte de Diego Maradona. Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón recibieron a los siete imputados y a los abogados de la familia en la sala de audiencias. Tanto el Ministerio Público Fiscal como las defensas expusieron sus lineamientos ante los magistrados para establecer las causas del fallecimiento del exjugador.
Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, calificó a los acusados como un «Grupo de improvisados». Lideró la presentación de la acusación y explicó que la fiscalía construyó una imputación durante cinco años. El tribunal analizará las pruebas en tres áreas: testimonios, evidencia tecnológica y la esfera médica. «Tenemos una necesidad imperiosa: nosotros y la sociedad en su conjunto queremos que haya verdad. El derecho a la verdad es un derecho humano», afirmó. Señaló a Leopoldo Luque como el médico de cabecera, a Agustina Cosachov en el rol de psiquiatra, y al resto de los acusados: Carlos Díaz, Mariano Perroni, Ricardo Almirón, Nancy Forlini y Pedro Di Spagna. «Maradona fue abandonado a su suerte, condenado a la muerte», sentenció, y agregó: «Maradona comenzó a morir 12 horas antes de su verdadera muerte». El fiscal Cosme Iribarren detalló las acciones de cada procesado.
Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, inició su exposición con una definición tajante: «Diego fue asesinado». El letrado mencionó que alguien convocó a los profesionales para realizar acciones demenciales. La querella afirmó que los imputados empujaron la vida del exjugador hacia el deceso a pesar de las oportunidades de supervivencia. «No fueron meras negligencias. Señores jueces, le van a hacer creer que la culpa fue del paciente, que la culpa fue de Maradona», sostuvo. Luego, calificó el hecho como «la crónica de un crimen que pretendía quedar impune».
Los abogados de Leopoldo Luque cuestionaron la legitimidad del proceso. Roberto Rallin consideró que el juicio resulta injusto para el neurocirujano y pidió que el tribunal resista las presiones de los medios de comunicación: «Este juicio es un juicio injusto. Es injusto que esté sentado en el banquillo de los acusados el doctor Luque». «Entendemos que este juicio no puede devolver la vida de nadie. A todos nos gustaría que Diego esté entre nosotros. Queremos un juicio justo, que resista a las presiones mediáticas. Si Diego estuviese vivo pediría que no condenen a Luque», concluyó, agregando: «Luque es un hombre bueno que tiene que ser absuelto».
Por otro lado, Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, atribuyó el fallecimiento a un deterioro progresivo de la salud: «Digamos las cosas como son. Acá además de la cuestión fáctica, médica y científica, hay una cuestión que surge de la autopsia. La defensa va a probar que, lamentablemente, el óbito del señor Maradona tiene que ver con un deterioro progresivo de su salud que en un momento dijo basta». Asimismo, Diego Olmedo, defensor de Carlos Díaz, sostuvo que el psicólogo buscó una mejora en la vida del paciente: «Vamos a demostrar a lo largo de este juicio que Díaz hizo todo lo posible para que Maradona tenga una vida mejor».
