Tras la anulación de la millonaria condena contra Argentina en EE.UU., el gobernador de Buenos Aires analizó el resultado, defendió la estrategia legal del Estado y realizó observaciones sobre declaraciones anteriores del Presidente.
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se refirió a la reciente anulación por parte de la justicia estadounidense de la condena contra la República Argentina en el juicio por la expropiación de YPF. En declaraciones radiales, el mandatario provincial realizó un análisis del fallo y emitió comentarios sobre la postura histórica del presidente Javier Milei respecto al litigio.
Kicillof señaló que el resultado judicial representa una validación de la estrategia legal que ha mantenido el Estado argentino a lo largo del proceso. «Milei debería pedir perdón, porque siempre apoyó a los fondos buitres», afirmó el gobernador, marcando una diferencia en la interpretación del caso. Para Kicillof, la defensa del país siempre se basó en argumentos jurídicos consistentes que, según su visión, «son los que terminaron imponiéndose».
El exministro de Economía también destacó la importancia estratégica de YPF y Vaca Muerta en el contexto energético actual. «Hoy Vaca Muerta e YPF son una importante palanca para Argentina en esta crisis energética internacional», afirmó, subrayando el rol de la compañía para la actividad económica del país.
Respecto al proceso de expropiación, Kicillof explicó que se basó en un derecho del Estado contemplado en la Constitución y que se realizó mediante una ley, indemnizando a los anteriores accionistas tras una tasación oficial. Sostuvo que el eje del litigio internacional giró en torno a la validez del estatuto de la empresa frente a la legislación argentina.
El gobernador cuestionó algunas declaraciones previas del presidente Milei sobre el caso y el tono del debate público. «Hay una devaluación de la palabra de Milei, de sus insultos», sostuvo, al tiempo que remarcó que decidió no responder en los mismos términos. Asimismo, planteó que atribuir el resultado del fallo a gestiones personales pondría en duda la independencia de la justicia.
Por último, Kicillof consideró el fallo como «una buena noticia» y evitó profundizar en la polémica política, relativizando el rol del Presidente en esta cuestión específica.
