El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, afirmó que Rusia lanzó 39 misiles balísticos y más de 120 drones contra instalaciones energéticas en Kiev, la región capitalina y Járkov, dejando al menos 600.000 personas sin electricidad. El Ministerio de Defensa de Rusia sostuvo que los objetivos abastecían al complejo militar-industrial ucraniano.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, acusó a Rusia de ignorar la tregua sobre infraestructuras energéticas anunciada por Donald Trump tras una ofensiva nocturna contra instalaciones de Kiev, la región capitalina y Járkov. Según el mandatario, el ataque dejó al menos 600.000 personas sin electricidad y causó daños en la red eléctrica y en infraestructuras del sector petrolero y gasístico.
Zelensky afirmó que Rusia empleó 39 misiles balísticos y más de 120 drones de ataque y municiones merodeadoras. En un mensaje publicado en X, sostuvo que el blanco fue la infraestructura amparada por el entendimiento anunciado por Washington: «Fue un ataque ruso con misiles balísticos dirigido específicamente contra la infraestructura energética, precisamente la infraestructura cubierta por el alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense».
«El ataque fue completamente deliberado y demostrativo en su escala –Rusia nunca antes había mostrado tal desprecio ostentoso hacia Estados Unidos», sostuvo el presidente ucraniano. Zelensky añadió que los cortes de electricidad podrían ampliarse mientras los equipos técnicos evalúan los daños y avanzan con las reparaciones.
Ucrania denuncia daños en 30 instalaciones energéticas y de gas
El mandatario detalló que la ofensiva afectó 26 instalaciones del sistema eléctrico y cuatro del sector de petróleo y gas. También informó de muertos y heridos, aunque no precisó la cifra de víctimas.
Los servicios de emergencia, las cuadrillas de reparación y los trabajadores del sector energético fueron desplegados para atender las consecuencias de los ataques. La magnitud de los daños mantiene bajo presión a la red ucraniana, que ha sido atacada de forma recurrente desde el inicio de la invasión rusa.
Zelensky pidió una reacción de Estados Unidos, Europa y los demás aliados de Ucrania. Solicitó sanciones más duras contra Moscú y nuevos envíos de interceptores para los sistemas de defensa aérea Patriot, que Kiev considera necesarios para responder a los misiles balísticos rusos.
El presidente ucraniano sostuvo que Washington dispone de instrumentos para presionar a Rusia y acercar una salida negociada a la guerra. «La paz solo puede llegar mediante la fuerza», afirmó al reclamar una respuesta internacional.
Rusia afirma que atacó instalaciones vinculadas al Ejército ucraniano
El Ministerio de Defensa de Rusia informó, por su parte, que sus fuerzas realizaron un ataque masivo con armas de precisión y drones contra instalaciones energéticas en Kiev, la región de Kiev y Járkov. Según Moscú, esos objetivos suministraban electricidad a empresas del complejo militar-industrial ucraniano y a las Fuerzas Armadas del país.
La cartera de Defensa rusa mencionó como objetivos las centrales termoeléctricas Dárnitskaya y Kíevskaya, en la capital ucraniana. También señaló ataques contra las centrales Kíevskaya y Trípolskaya, además de una subestación que conecta la red de Kiev con las regiones occidentales del país.
En Járkov, Rusia aseguró haber atacado las centrales termoeléctricas Járkovskaya y Zmíevskaya. Moscú vinculó esas infraestructuras con el abastecimiento de las fuerzas ucranianas, mientras Kiev las considera parte de un sistema esencial para la población civil.
La tregua energética anunciada por Trump sigue sin confirmación conjunta
La ofensiva ocurrió después de que Trump anunciara que Rusia y Ucrania habían acordado una pausa en los ataques contra infraestructuras energéticas. Ninguna de las partes confirmó de forma conjunta los términos de ese entendimiento.
El sábado, el presidente estadounidense criticó los ataques ucranianos contra refinerías rusas. Tras ese anuncio, Ucrania se abstuvo de golpear esas instalaciones, de acuerdo con la versión de Kiev. Sin embargo, Zelensky sostuvo que Rusia mantuvo sus operaciones contra el sistema eléctrico ucraniano.
La continuidad de los ataques sobre la infraestructura energética plantea un nuevo desafío para Ucrania antes del invierno. Las autoridades ucranianas advirtieron que los daños podrían extender los apagones, mientras continúan las tareas para recuperar el suministro en las zonas afectadas.

