La Justicia otorgó prisión domiciliaria con monitoreo electrónico a la exfuncionaria judicial Albertina Mangini, imputada por asociación ilícita y defraudación informática. La medida incluye restricciones de contacto y seguimiento del Patronato de Liberados.
La Justicia dictó prisión domiciliaria para Albertina Mangini, exfuncionaria judicial bonaerense acusada de ofrecer dinero a cambio de escanear ojos para abrir cuentas en billeteras virtuales y mover fondos del juego clandestino. La resolución fue adoptada por el Juzgado de Garantías N.º 6 de La Plata.
La defensa de Mangini, integrada por los abogados Miguel Ángel Molina y Alfredo Gascón, había presentado un escrito para morigerar la prisión preventiva debido a problemas de salud de la imputada. En el documento señalaron que «aparecería desatinado sospechar que Mangini, estando en su domicilio, pudiera afectar la investigación o profugarse», y destacaron su «delicadísimo estado de salud psicofísica de imposible tratamiento intramuros».
Los defensores también indicaron que la exfuncionaria «tampoco está recibiendo la medicación necesaria para su correcto tratamiento» y que presenta «antecedentes de ansiedad e ideación suicida», lo que constituye, según el escrito, «una emergencia psiquiátrica que requiere atención médica inmediata».
Tras el análisis, el juzgado dispuso prisión domiciliaria con control de monitoreo electrónico (pulsera y GPS) y seguimiento periódico del Patronato de Liberados de la Provincia de Buenos Aires. Según confirmaron a la agencia Noticias Argentinas, se impuso como obligación especial «abstenerse de mantener contacto directo o indirecto —personal, telefónico, electrónico, por redes sociales, servicios de mensajería o interpósita persona— con la víctima, testigos individualizados y los restantes imputados».
La causa se conoció a mediados de agosto de este año. La acusación, a cargo de la fiscal Betina Lacki (UFI N°2 de La Plata), investiga los delitos de asociación ilícita, defraudación mediante uso indebido de datos y lavado de activos agravado por la habitualidad. Junto a Mangini fueron detenidos Ignacio Leonel Marchioni y Mauro Perrota. El monto sospechado de los movimientos de dinero ilegal equivale a unos $27.000 millones, casi 18 millones de dólares.
Con el avance de la pesquisa, el juez Catriel Taubenschlag consideró que no se encontraron elementos suficientes para imputarle maniobras autónomas de lavado de activos.

