Un relevamiento de la Agencia Noticias Argentinas en el AMBA indica que las ventas de carne bovina cayeron un 40% interanual. Los comerciantes congelan precios para sostener la actividad. El pollo superó a la carne vacuna como principal proteína. Un asado para cuatro personas cuesta alrededor de $85.000.
Las carnicerías del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registran una caída de ventas del 40% en el último año, según un relevamiento de la Agencia Noticias Argentinas. Los comerciantes del sector optaron por no trasladar los aumentos de costos a los precios de venta al público para mantener la clientela.
Antonio Lozano, trabajador del rubro con más de 20 años de experiencia, declaró: «Aguantamos como se puede, lo peor es que nos acostumbramos a esta realidad. Los clientes piden de todo, pero compran la tercera parte de lo que se llevaban el año pasado. Además, para trabajar, nos complica y mucho el aumento de los alquileres y de los servicios». Y agregó: «La sensación de ahogo es bastante grande. No hay ninguna posibilidad de que alguien que ponga un negocio y tenga empleado crezca. Yo, gracias a Dios, puedo seguir porque estoy solo».
Emmanuel Lapetina, dueño de un frigorífico y carnicerías ubicadas en el Mercado Central, sostuvo: «En este último tiempo todo se agravó, en cuanto a ventas estamos comparativamente un 40% menos en kilos con el año pasado. A estos niveles, está muy difícil sostener el volumen porque sigue muy deprimido el bolsillo de la gente».
Carlos «Nucho» Príncipe, carnicero con medio siglo de trayectoria, afirmó: «Vamos mal, pero vamos bien. Vamos mal porque cayeron las ventas, pero vamos bien porque hay mercadería de sobra. Yo he pasado momentos muy tristes donde no se conseguía nada para vender».
De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo per cápita anual de carne bovina retrocedió. En paralelo, por primera vez en la historia del país, el pollo desplazó a la carne de vaca como la principal proteína elegida en los hogares. La demanda de cortes avícolas alcanzó los 50 kilos por habitante, impulsada por una brecha de precios: un kilo de carne vacuna equivale a más de tres kilos de pollo entero.
Los comercios tradicionales ampliaron sus góndolas para incorporar oferta de pollos y derivados porcinos. El sector no traslada la inflación a los precios de venta al público.
El presupuesto para un asado para cuatro o cinco comensales ronda los $85.000. El detalle: un kilo y medio de vacío cuesta aproximadamente $34.500; un kilo de tira de asado, $22.500; un matambrito de cerdo chico, $12.000; un kilo de chinchulines, $9.500; cuatro chorizos, $7.200; dos morcillas, $3.000; una bolsa de leña o carbón de cuatro kilos, $5.000; y un kilo de pan francés, $3.200.

