Chacra Aapresid Latitud 28° ensaya cultivos de servicios, siembra aérea de vicia y soja de primavera en el NOA

0
53
Ensayo de cultivos de servicios y siembra aérea de vicia en el NOA

La Chacra Aapresid Latitud 28°, integrada por siete empresas agropecuarias del noroeste argentino, junto a especialistas de INTA, EEAOC y universidades, desarrolla ensayos con cultivos de servicios tropicales, siembra aérea de vicia con drones y soja de primavera bajo riego. El objetivo es evaluar la adaptación de estas prácticas a los ambientes extremos de la región.

La Chacra Aapresid Latitud 28°, que nuclea a siete empresas agropecuarias del Noroeste Argentino (NOA), lleva adelante ensayos productivos bajo riego con el apoyo de especialistas del INTA, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y universidades, junto a firmas como Valley y Bauer-Criolani. Según informan desde Aapresid, el proyecto tiene múltiples líneas de trabajo: desde ajustar el manejo bajo riego de trigo, maíz y soja en ambientes extremos, hasta testear nuevos cultivos y manejos. Las tres apuestas más recientes son la incorporación de cultivos de servicios tropicales, la utilización de drones para mejorar la implantación de vicia y las sojas de primavera.

Cultivos de servicios tropicales

La búsqueda de cultivos de servicios adaptados a las condiciones ambientales de la región llevó a la Chacra a probar especies poco habituales. Entre ellas, Lablab purpureus, una leguminosa anual rastrera de crecimiento rápido sembrada en consociación con sorgo boliviano como soporte. «Los resultados hasta ahora dan pie para seguir investigando: buena implantación, buen desarrollo y una cobertura densa capaz de contribuir al control de malezas y a la reducción de la erosión», explica Esteban Arroyo, responsable técnico de Desarrollo de la Chacra.

Otra especie explorada es Mucuna pruriens, leguminosa tropical utilizada en Ecuador como cultivo de servicios por su rápido crecimiento y capacidad de fijación de nitrógeno atmosférico, que según la bibliografía puede alcanzar los 150 kg N/ha. «Sembrado en noviembre de 2025, el cultivo mostró abundante cobertura, que si bien fue secada por las bajas temperaturas invernales, limitó la presencia de malezas. La idea es destinar el lote a algún cultivo estival», precisa Arroyo.

Siembra aérea de vicia con drones

Otra tecnología destacada fue la siembra aérea de vicia. «Hicimos un ensayo para comparar siembra con dron frente a siembra terrestre tradicional». Para la siembra aérea se usaron 40 kg/ha de semilla, mientras que para la terrestre, 25 kg/ha. «Si bien la densidad lograda en siembras aéreas fue menor que en terrestres (36 vs. 58 plantas/m2), la opción aérea nos permite aprovechar las buenas temperaturas de otoño para adelantar cerca de 30 días la implantación y lograr mayor longitud del ciclo (113 vs. 85 días). Ese tiempo ganado se tradujo en una diferencia significativa en producción de biomasa: 4.619 kg MS/ha frente a los 2.345 kg MS/ha logrados con siembra terrestre», aseguró Arroyo.

El ensayo dejó desafíos por resolver. «Si bien la implantación fue buena, tenemos que intentar bajar la densidad y mejorar la uniformidad de la distribución aérea, ya que al momento del secado quedaron sectores con menor cobertura», indicó. La experiencia abre la pregunta sobre si la siembra aérea permite aprovechar ventanas que la maquinaria terrestre no alcanza.

Soja de primavera

Otra línea exploratoria son las siembras de soja de primavera bajo riego, con ensayos de grupos de madurez IV a VI, diferentes densidades y distanciamientos entre hileras, sembradas entre agosto y septiembre según la zona. El objetivo es analizar si estas siembras pueden expresar altos rendimientos y generar una alternativa para los sistemas regantes del NOA mediante un esquema de doble cultivo primavera-verano. «La hipótesis es que con siembras tempranas podrían superarse techos de 5000 kg, gracias a la mayor captura de radiación en periodos críticos del cultivo, y al riego para defendernos del calor. La idea es explorar esta alternativa con ensayos de fechas de siembra y ciclo», explica Arroyo. Entre los riesgos a monitorear se menciona el estrés térmico hacia el final del ciclo.