Una nutricionista y un deportólogo cierran su negocio de viandas tras el auge de las redes sociales

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Mercedes Rattagan y Carlos en la cocina de Saber Comer, negocio de viandas

Mercedes Rattagan, licenciada en nutrición, y Carlos, médico deportólogo, montaron Saber Comer en 2004. El emprendimiento de viandas personalizadas alcanzó 30 clientes iniciales y luego se expandió. Con la pandemia y el crecimiento del comercio electrónico, la facturación cayó y evaluaron cerrar. En 2024 relanzaron el servicio con nuevos planes y presencia en redes sociales.

Mercedes Rattagan, licenciada en nutrición, y Carlos, médico deportólogo, iniciaron en diciembre de 2004 un emprendimiento de viandas personalizadas llamado Saber Comer. La primera producción se realizó en el departamento de Carlos, en Buenos Aires. Distribuyeron un folleto con el teléfono fijo y recibieron seis pedidos iniciales. En pocas semanas, la demanda creció a veinte y luego a treinta clientes semanales.

En 2005 se casaron. Carlos dejó su trabajo en un equipo de fútbol y se incorporó al negocio. La cocina del departamento resultó insuficiente y sumaron dos cocineros. Alquilaron una quinta y luego compraron una casa con un quincho, donde instalaron la cocina. En ese momento, el paquete de catorce viandas se vendía a cinco pesos.

El servicio consistía en que Mercedes elaboraba el plan alimentario y los clientes compraban las viandas. El objetivo declarado era la educación alimentaria para patologías como diabetes, celiaquía o para deportistas. Con el tiempo, el método se popularizó como sistema de descenso de peso, lo que generó competencia. Mercedes detectó que otras empresas usaban sus fotos y su nombre en páginas web de San Rafael, Mendoza.

Durante la pandemia de COVID-19, Mercedes coordinó la logística y atendió pacientes por videollamada mientras sus hijos cursaban clases virtuales. En 2020 dejó la operación diaria a cargo de Carlos y de otra nutricionista. En los cuatro años siguientes, la facturación decayó. Mercedes atribuyó la caída a la falta de actualización en redes sociales y al avance del comercio electrónico en el rubro gastronómico.

En 2023, tras una reunión de equipo, decidieron relanzar el negocio. Incorporaron menús sin harinas, vegetarianos, sin TACC y keto. Carlos desarrolló una línea de viandas familiares y para eventos: bondiola, ragout de pollo y hongos, goulash con spretzel, rolls, tablas de picada y de postres. Mercedes comenzó a publicar contenido en redes sociales. «Me cuesta un montón porque soy como un dinosaurio, somos de otra generación», declaró.

Consultada sobre el impacto de las redes sociales, Mercedes afirmó: «La nutrición digital confunde mucho más porque tenés un montón de opciones de cómo comer, a mí eso me sacó un montón de pacientes». El negocio continúa operando con planes actualizados y reparto a domicilio.