El Anthropic Institute publicó un modelo con tres escenarios sobre el impacto de la IA en la economía estadounidense hasta 2030. En el escenario extremo, el PBI crece 32,4% por encima de la línea base, mientras que el ingreso laboral total permanece prácticamente sin cambios.
El Anthropic Institute, brazo de investigación de la empresa de inteligencia artificial Anthropic, publicó esta semana un modelo sobre cómo la IA podría afectar la economía de Estados Unidos hasta 2030. El trabajo incluye un explorador interactivo y un documento técnico firmado por Anton Korinek, responsable de estudios económicos sobre IA transformadora en la empresa; Charles I. Jones, profesor de Stanford; y Szymon Sacher, Tess Cotter y Peter McCrory.
El modelo describe tres escenarios: modesto, sustancial y extremo. En el escenario extremo, el producto bruto interno (PBI) de 2030 sería 32,4% más alto que en un escenario sin IA, con un crecimiento anual de 15,4%. Sin embargo, en ese mismo escenario, el ingreso laboral total de 2030 sería solo 0,5% superior a la línea base. El crecimiento adicional se canalizaría hacia el ingreso del capital, que aumentaría 81%. La participación del trabajo en el ingreso caería del 60% al 45%.
Dentro de ese promedio, el modelo distingue dos grupos. Los trabajadores de oficina, clasificados como ocupaciones cognitivas (gestión, profesionales, ventas, administración), que representan el 62% del empleo, verían una reducción salarial del 11,5% respecto a la línea base, una caída del 21,5% en el número de puestos y una tasa de desempleo del 17,9%. El desempleo general alcanzaría 11,9%, por encima del pico posterior a la crisis financiera de 2008, que fue inferior al 10%. Los trabajadores manuales, como electricistas, enfermeros y obreros de la construcción, verían un aumento salarial del 33,6% debido a su escasez relativa.
El mecanismo descrito en el documento indica que cada tarea automatizada por IA traslada su salario al capital. Ese capital, principalmente cómputo, vería su rentabilidad anual subir del 6,5% al 8,3%. Los trabajadores desplazados deberían cambiar de ocupación, lo que implica un proceso que no ocurre de inmediato.
Los autores calculan que la ganancia económica total sería casi tres veces la pérdida sufrida por los trabajadores de oficina. Para compensar esas pérdidas, se necesitaría una transferencia equivalente al 9% del PBI, un monto comparable al gasto combinado de la Seguridad Social y Medicare en Estados Unidos. El documento señala que transferencias de esa escala por un cambio tecnológico no tienen precedente, y cita la experiencia de desplazamientos anteriores, como las regiones industriales afectadas por importaciones estudiadas por David Autor, donde la compensación “en general no ocurre por sí solo”.
El escenario sustancial, que los autores comparan con “una tecnología más importante que internet”, también modifica la distribución del ingreso. En ese escenario, el PBI aumenta 8,3%, el crecimiento anual llega a 5,4% (frente al 4,7% del pico de la burbuja puntocom en 1999), los salarios de oficina permanecen planos y la participación del trabajo cae del 60% al 56%.
Anthropic también encuestó a 10.980 adultos en colaboración con Morning Consult entre el 11 y el 23 de agosto. Las respuestas, procesadas por el modelo, arrojaron en la mediana un PBI 8,6% más alto y un desempleo del 4,6%. Alrededor del 10% de los encuestados respondió en línea con el escenario extremo.
El documento aclara que los escenarios no son predicciones y no se les asigna probabilidad. Fue revisado por economistas como Daron Acemoglu, David Autor y David Romer. El modelo también proyecta que el stock de ideas aumentaría solo 0,6% en 2030 incluso en el escenario extremo, lo que indica que el crecimiento provendría principalmente de la automatización de tareas, no de la aceleración de descubrimientos científicos. Los autores reconocen que esta cifra es un piso.

