Las tres compañías internacionales de servicios petroleros aclararon que no participan ni prevén participar en proyectos de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas. YPF destacó su continuidad en Argentina.
YPF, a través de su presidente Horacio Marín, destacó el respaldo de SLB, Halliburton y Baker Hughes a la posición argentina sobre las Islas Malvinas, luego de que las tres compañías internacionales de servicios petroleros aclararan que no participan ni prevén participar en proyectos de exploración y producción de hidrocarburos en el archipiélago.
Las tres compañías de servicios petroleros ratificaron que no participarán de proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas ni en áreas marítimas circundantes. YPF destacó su continuidad en Argentina como una señal de confianza en el desarrollo energético local.
La petrolera estatal valoró especialmente que las firmas ratificaran, al mismo tiempo, su continuidad en el país. “Que las principales compañías de servicios del mundo sigan apostando por YPF y por la Argentina es una señal muy clara de todo lo que tenemos por delante. Gracias por el apoyo”, señaló la empresa a través de su cuenta oficial de X.
Las definiciones se conocieron luego de que el Gobierno nacional endureciera su postura frente a las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en áreas bajo disputa de soberanía y avanzara con nuevas herramientas para investigar y sancionar a las compañías involucradas.
Las tres compañías se despegaron de Sea Lion
Halliburton aseguró que no participa del proyecto Sea Lion ni de ninguna actividad relacionada de exploración o producción en las Islas Malvinas. La empresa remarcó además que mantiene sus operaciones en “pleno cumplimiento de las leyes y regulaciones de la República Argentina”. En la misma línea, SLB informó que “no está participando ni tiene previsto participar” en licitaciones o proyectos hidrocarburíferos en la zona y reafirmó su compromiso con el marco regulatorio argentino.
Baker Hughes, por su parte, comunicó que su decisión responde a las disposiciones establecidas por el Decreto 868/2026 y destacó su presencia de más de siete décadas en la industria energética local.
Las tres empresas mantienen una fuerte participación en el mercado argentino de servicios petroleros y son actores relevantes en el desarrollo de Vaca Muerta, por lo que YPF interpretó sus definiciones como una señal de continuidad de las inversiones y de confianza en el potencial del sector.
El Gobierno endureció la postura sobre Malvinas
Las declaraciones de las compañías se produjeron pocos días después de que el presidente Javier Milei anunciara medidas para impedir que empresas extranjeras participen en la explotación de recursos naturales en territorios que la Argentina reclama como propios y que se encuentran bajo administración británica.
El Decreto 868/2026 designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659 y estableció un procedimiento más ágil para investigar y eventualmente sancionar a personas y empresas que realicen actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en los espacios marítimos vinculados con Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
En ese marco, la Oficina del Presidente informó que la Cancillería inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas que estarían relacionadas con actividades de explotación de hidrocarburos en las islas. Según informó el Gobierno, el alcance de las medidas incluye tanto a las firmas directamente involucradas como a accionistas y prestadores de servicios.
Sea Lion, en el centro de la disputa
El proyecto Sea Lion es impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum en la cuenca norte de las Islas Malvinas y se convirtió en uno de los principales focos del conflicto. Ninguna de las tres compañías mencionadas por YPF participa actualmente del proyecto.
Para la petrolera argentina, la decisión de SLB, Halliburton y Baker Hughes de marcar distancia de Sea Lion y continuar apostando por sus operaciones en el país refuerza las perspectivas de crecimiento del sector energético local, especialmente en un momento en que Vaca Muerta continúa concentrando buena parte de las inversiones y de las expectativas de expansión de la producción de petróleo y gas.

