La diputada provincial Lionella Cattalini, denunciante del exjuez federal Marcelo Bailaque, se refirió a las demoras en las investigaciones y a la existencia de miles de expedientes sin avances en Rosario.
La diputada provincial Lionella Cattalini, denunciante del exjuez federal Marcelo Bailaque, expresó su preocupación por las demoras en las investigaciones contra el exmagistrado. En una entrevista con Natalia Volosin en +Perfil, cuestionó una resolución que volvió a poner en discusión el procedimiento para avanzar hacia un eventual juicio.
“Indignada es poco, te digo cómo estoy”, afirmó Cattalini. Según explicó, Bailaque enfrenta distintas investigaciones y permanece bajo prisión preventiva domiciliaria, mientras continúan los planteos procesales que, a su entender, retrasan el avance de las causas.
Demoras para definir el camino hacia el juicio
Cattalini cuestionó la decisión del camarista Aníbal Pineda, presidente de la Cámara Federal de Rosario, quien solicitó que se defina si corresponde aplicar el nuevo o el anterior sistema procesal. “Podemos estar años en saber si va a ir a juicio o no”, advirtió.
La legisladora sostuvo que esa discusión ya había sido planteada anteriormente por la defensa y resuelta en distintas oportunidades. “Ya fue resuelto, porque fue una excusa de la defensa aplicada muchas veces”, afirmó.
Señaló que las dilaciones podrían afectar los plazos de la prisión preventiva y cuestionó que Bailaque cumpla esa medida bajo modalidad domiciliaria. Consideró que su influencia dentro del sistema judicial continúa siendo relevante.
Investigaciones contra el exjuez
Cattalini indicó que Bailaque está involucrado en distintas investigaciones, entre ellas la que ella impulsó por su actuación en el caso del narcotraficante Esteban Alvarado, además de otras vinculadas a presuntas maniobras de corrupción y lavado de dinero.
Durante la entrevista mencionó testimonios de personas que declararon como arrepentidos y que, según sostuvo, aportaron información sobre supuestos intercambios de datos, pagos de coimas y maniobras para intervenir en expedientes judiciales. “Yo creo que sigue siendo muy poderoso”, sostuvo Cattalini. Las acusaciones forman parte de investigaciones en curso y no implican condenas firmes.
Expedientes paralizados en Rosario
Cattalini se refirió a la situación detectada tras la implementación del sistema acusatorio federal en Santa Fe. Afirmó que los fiscales recibieron miles de expedientes antiguos sin avances significativos.
“Detectaron que eran alrededor de ocho mil quinientas causas en las cuales no había pasado nada. Pero nada es nada”, afirmó. Luego aclaró que desde la Cámara se habló posteriormente de alrededor de 3.800 expedientes, cifra que consideró elevada.
Entre esas causas mencionó investigaciones por delitos tributarios, trata de personas y narcotráfico. Para la diputada, la magnitud del problema ayuda a comprender parte de la crisis de seguridad que atravesó Rosario en los últimos años.
Crítica a la corporación judicial
Consultada sobre si las demoras respondían a una protección vinculada con el narcotráfico o a una lógica corporativa, Cattalini respondió: “De un miembro de la corporación judicial”. Agregó: “Yo siempre digo: la Justicia Federal es el gran problema de la Argentina”.
Según su interpretación, durante años existieron en Rosario relaciones entre sectores judiciales, empresarios, dirigentes sindicales y políticos que deberían ser investigadas.
La diputada reclamó que las causas avancen y sostuvo que el desafío implica determinar cómo funcionó una estructura judicial que, según denuncia, permitió que numerosos expedientes permanecieran paralizados mientras Rosario atravesaba una expansión del narcotráfico y la violencia.

