Ante el primer brote masivo de gusano barrenador en décadas, México reactivó una planta en Metapa para producir moscas estériles y frenar la plaga que afecta al ganado y presiona los precios de la carne en la región.
La mosca barrenadora del Nuevo Mundo, una especie que se alimenta de tejido animal, ha provocado un brote en México con más de 34.000 casos acumulados desde noviembre de 2024. Para contenerlo, las autoridades mexicanas pusieron en funcionamiento una planta en Metapa, en la frontera con Guatemala, que produce moscas estériles.
La instalación, inaugurada a finales de junio, es la única de su tipo en México. El método consiste en criar grandes cantidades de moscas, esterilizarlas mediante radiación y liberarlas en la naturaleza. Las hembras silvestres que se aparean con machos estériles no producen descendencia, lo que reduce la población de la plaga.
El objetivo es alcanzar una producción de 100 millones de moscas estériles por semana para noviembre, y distribuirlas desde el norte de México y Texas hacia el sur. En julio, la planta generaba unos 10 millones de moscas semanales, según Hunberto Gomes Velásques, supervisor del establecimiento.
El brote afectó a la industria ganadera de México y Estados Unidos, y contribuyó al cierre de la frontera estadounidense a las importaciones de ganado mexicano durante 2025. A finales de junio, Estados Unidos inició una reapertura gradual de la frontera, aunque las autoridades indicaron que la plaga persistirá.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, asistió a la inauguración de la planta y declaró que, aunque no se puede precisar el tiempo de erradicación, la instalación ayudará a contener la propagación. “Ya se erradicó una vez, y por eso los expertos dicen que podemos erradicarla una segunda vez”, afirmó. Expertos consultados estiman que la erradicación podría demandar hasta 20 años.
El gusano barrenador, nombre común de la larva de la mosca, se introduce en heridas abiertas de animales de sangre caliente y consume tejido. Las infecciones no tratadas pueden causar la muerte en una semana.
El brote actual se expandió desde Panamá y Costa Rica en 2023, atravesó México y llegó a Estados Unidos. El Tapón del Darién, que solía actuar como barrera biológica, dejó de contener la plaga. Pablo Liedo, investigador del Colegio de la Frontera Sur, señaló que el incremento de migrantes y el tráfico ilegal de animales en la región podrían haber contribuido a la dispersión.
La planta de Metapa fue reacondicionada a partir de una instalación de la década de 1970 que se usaba para la cría de la mosca mediterránea de la fruta. El gobierno mexicano invirtió 30 millones de dólares y Estados Unidos aportó 21 millones. La planta cuenta con sistemas de ventilación sellados, esterilización de residuos y salas climatizadas a 38,3 °C con 80% de humedad relativa.
Eduardo Farfán, veterinario en Pijijiapan, Chiapas, cuestionó la velocidad de la respuesta oficial. “El gobierno mexicano está intentando tapar el sol con un dedo”, dijo. “¿Se puede erradicar? Sí. Pero se trata de tener más. El gusano nos ha robado el tiempo”.
En Chiapas, el estado más afectado, los ganaderos inspeccionan a diario a sus animales. Francisco Javier Rodríguez, productor de 50 cabezas, reportó nueve infecciones en el último año. En un caso reciente, el veterinario extrajo 20 gusanos de una ternera de tres días. “Tengo que comprobarlo todos los días”, declaró Rodríguez.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos anunció la apertura de una nueva planta en Texas a principios de 2027, con capacidad para producir 300 millones de moscas estériles semanales hacia finales de 2028. Según expertos, se necesitan al menos 500 millones de moscas semanales para controlar el brote regional.

