La hija de Stanley Kubrick se refirió a los supuestos 20 minutos que le faltan a “Ojos bien cerrados”

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Fotografía de Stanley Kubrick en el set de filmación

Vivian Kubrick, hija del director Stanley Kubrick, se pronunció sobre la teoría de que existen 20 minutos eliminados de la película “Ojos bien cerrados” (1999). En una serie de publicaciones en su cuenta de X, explicó qué sabe y qué no sabe sobre ese supuesto material perdido, y detalló el proceso de edición y descarte de su padre.

La hija del cineasta Stanley Kubrick, Vivian Kubrick, se refirió públicamente a la teoría que sostiene que la película “Ojos bien cerrados” (1999) tiene 20 minutos eliminados que no se incluyeron en el montaje final. Lo hizo a través de una serie de publicaciones en su cuenta de la red social X, donde respondió preguntas de sus seguidores y explicó el proceso de producción y edición del filme.

En su primer mensaje, Vivian Kubrick escribió: “Ya es un buen momento para abordar finalmente los 20 minutos perdidos de Ojos bien cerrados. Es una historia que circula desde hace muchos años, así que déjenme contarles lo que realmente sé y lo que no sé”.

La hija del director afirmó que su padre solía incinerar el material descartado una vez que una película estaba terminada, con el objetivo de evitar que el estudio pudiera volver a editar su trabajo o crear versiones alternativas. “Mi padre siempre hacía incinerar el material descartado una vez que una película estaba terminada, específicamente para evitar que el estudio pudiera posteriormente volver a editar su trabajo o crear versiones alternativas”, indicó.

Explicó que, al momento de la muerte de Kubrick, ocurrida el 7 de marzo de 1999, la película estaba en las últimas etapas de posproducción. “Cuando mi padre murió, Ojos bien cerrados estaba avanzando por las últimas etapas de la posproducción. Acababa de ser mostrada a los ejecutivos del estudio, supongo que con una pista musical provisional, mientras todavía faltaban completar la mezcla final de sonido y parte del trabajo musical”, señaló.

Vivian Kubrick indicó que la única modificación de la que tuvo conocimiento fue el uso de imágenes generadas por computadora (CGI) para ocultar parte de los desnudos en la escena de la orgía, una medida solicitada por Warner Bros. para obtener una clasificación R. “La única modificación de la que escuché hablar en aquel momento fue el uso de CGI —figuras generadas por computadora— para ocultar parte de los desnudos en la escena de la orgía, algo que Warner Brothers quería para poder conseguir una clasificación R para la película”, afirmó. “Pero no escuché que se hubiera eliminado ninguna toma ni ninguna escena”, agregó.

La hija del director también se refirió al formato de edición utilizado en 1999. “Esto era 1999, en la época de la distribución física de las películas. La película fue editada en Avid [un programa de edición], pero eso no debería confundirse con el tipo de archivo digital permanente que la gente imagina hoy”, explicó. “El material de Avid consistía en transferencias de video de definición estándar realizadas a partir de los rushes, de 720 por 576 píxeles, y se utilizaba para editar. Eran copias de trabajo, no una preservación digital de alta resolución del negativo original. No había una versión digital de alta resolución de cada toma almacenada en algún servidor, como razonablemente podría imaginarse hoy”, sostuvo.

Acerca del material en bruto, Vivian Kubrick dijo: “Por supuesto, estaba todo el material en bruto impreso en 35 milímetros, además del negativo original de cámara que contenía los descartes”. Sin embargo, señaló que ese material no sobrevivió: “Mucho tiempo después de que la película hubiera terminado y sido estrenada, los rushes de 35 milímetros y el negativo original de los descartes fueron incinerados”.

En cuanto al negativo maestro de la película terminada, indicó que sí fue conservado, pero explicó que no es posible revertir los cortes realizados durante la edición. “Una vez que el negativo había sido cortado, no se podían simplemente deshacer esos cortes y volver a ordenar la película: cada corte eliminaba un fotograma tanto del principio como del final de la toma”, detalló.

Vivian Kubrick también relató que, tras la muerte de su padre, viajó a Inglaterra para el funeral, pero debió regresar a Los Ángeles al día siguiente por compromisos contractuales. “Volé a Inglaterra, completamente traumatizada, para estar allí durante los preparativos del funeral y el entierro de mi padre. Tuve que regresar a Los Ángeles al día siguiente de su entierro —sumida en el dolor y agotada— para terminar la música que contractualmente estaba obligada a entregar, algo que apenas pude conseguir”, contó.

Por ello, reconoció que no estuvo presente en todas las conversaciones posteriores al fallecimiento de Kubrick. “No puedo decirles qué pudo o no pudo haber sucedido durante las aproximadamente 30 horas posteriores a la muerte de mi padre; yo no estaba allí”, admitió.

No obstante, aseguró que nunca apareció evidencia que respaldara la teoría de los 20 minutos eliminados. “Nunca escuché hablar de 20 minutos perdidos en aquel momento, nunca vi ni me mostraron posteriormente ninguna evidencia de que existiera una sección así y no conozco ningún material sobreviviente que demuestre que existió”, sostuvo.

El archivo oficial de Stanley Kubrick se encuentra en la University of the Arts London, donde se conservan documentos, materiales de producción y otros registros de su carrera. “Ellos tienen el archivo oficial de los documentos, materiales de producción y otros registros sobrevivientes de mi padre, que abarcan toda su carrera, incluido Ojos bien cerrados”, explicó. “Pero, hasta donde sé, no existe allí un archivo de rushes de Avid de la película que haya sobrevivido”, indicó.

En relación con la posibilidad de que el material exista en algún formato, dijo: “Así que, incluso si esos 20 minutos hubieran sido eliminados después de su muerte, dudo seriamente que debamos esperar que exista hoy una copia en video o digital, un negativo sin utilizar u otro registro físico evidente”.

Sin embargo, aclaró: “La ausencia de ese material funciona en ambos sentidos: no demuestra que esos 20 minutos hayan existido en primer lugar. Salvo que aparezca evidencia sustancial —y no considero evidencia las historias de ciertas personas que, en mi opinión, están inventándolas después de los hechos—, la historia de que se eliminaron 20 minutos de Ojos bien cerrados después de la muerte de mi padre sigue siendo, para mí, una teoría conspirativa y no un hecho establecido”.

Uno de los argumentos utilizados para defender la existencia de material perdido son fotografías del rodaje que muestran a Tom Cruise, Nicole Kidman y la actriz que interpreta a su hija en situaciones que no aparecen en la película estrenada, como escenas en un bote y a caballo. Ante una consulta de un usuario sobre ese punto, Vivian Kubrick respondió que filmar una escena no implica que deba estar en el montaje final. “No creo que entiendas del todo el proceso de edición de una película”, respondió.

Como ejemplo, mencionó que en “Nacido para matar” (1987) se eliminó una escena completa con un personaje, el capitán January, a pesar de que su padre valoraba la actuación. “Mi padre adoraba la actuación del actor que interpretaba al capitán January, pero la escena simplemente no funcionaba dentro de la película en su conjunto. Así que, a pesar de cuánto le gustaba esa actuación, eliminó toda la escena y al personaje de la película”, reveló. También recordó que Kubrick filmó otro final para “El resplandor” y una escena de pelea de tartas para “Dr. Insólito”, que fueron descartadas.

Vivian Kubrick concluyó: “De todo el material que se crea durante un rodaje, una parte —y a veces una parte bastante grande— nunca termina en la película. Filmás todo lo que podés precisamente para tener opciones cuando llegás a la etapa de montaje. Esto es simplemente parte de hacer cine. Filmar algo no significa que pertenezca a la película terminada”.

La película “Ojos bien cerrados”, protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman, fue la última dirigida por Stanley Kubrick. Su rodaje se extendió durante un período prolongado, y la muerte del director antes del estreno, junto con la intervención del estudio para la clasificación R y las escenas que no llegaron al montaje, alimentaron diversas teorías.

La hija del director afirmó: “De una cosa estoy segura: si efectivamente se hubieran eliminado 20 minutos, definitivamente me habría enterado con el tiempo. Una vez que la niebla de la agonía se disipó, me involucré muy estrechamente en la protección del trabajo de mi padre y me tomé esa responsabilidad extremadamente en serio”.