Especialistas del Conicet estudian un deslizamiento activo en la ladera norte del Cerro Solo, en la cuenca del Glaciar Torre, con un volumen estimado de entre 8 y 13 millones de metros cúbicos. El movimiento se aceleró desde 2002 y podría generar una ola en el Lago Torre con potencial de inundación aguas abajo.
Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) advirtieron sobre el movimiento de una ladera del Cerro Solo hacia el Lago Torre, en las inmediaciones de El Chaltén, provincia de Santa Cruz. El área bajo estudio se encuentra en la ladera norte del Cerro Solo, dentro de la cuenca del Glaciar Torre.
Según informaron los especialistas, el deslizamiento está activo desde fines de la década de 1990 y comenzó a acelerarse a partir de 2002. El volumen estimado de material involucrado se ubica entre 8 y 13 millones de metros cúbicos. La preocupación se centra en la posibilidad de que una parte de esa masa se desprenda de manera repentina y caiga al Lago Torre.
El Glaciar Torre retrocedió entre aproximadamente 900 y 1.000 metros en los últimos 50 años y perdió entre 60 y 70 metros de espesor. Ese retroceso modificó las condiciones de la montaña y dejó expuesta la ladera del Cerro Solo. Los glaciares pueden funcionar como sostén de las laderas de los valles; cuando el hielo retrocede, las tensiones sobre la montaña pueden modificarse y aparecer fracturas.
Los investigadores detectaron indicios de inestabilidad, como grietas, caída de bloques y movimientos superficiales. Un estudio con tecnología satelital mostró una aceleración de la deformación en períodos de calor, como el registrado en 2021. No obstante, los científicos remarcaron que no es posible determinar cuándo podría ocurrir un colapso.
El principal riesgo estudiado es que un desprendimiento de grandes dimensiones caiga al Lago Torre. El impacto podría generar una ola que, si supera la barrera natural de morena, produciría una inundación por desbordamiento de lago glacial (GLOF). El agua saldría por el río Fitz Roy y, en un escenario extremo, podría llegar a sectores aguas abajo, incluida la localidad de El Chaltén.
Los modelos de inundación elaborados por los especialistas identificaron al sector sur de la localidad como una de las áreas que podrían recibir impactos, además de infraestructura como la Ruta Provincial 41 y el puente sobre el río Fitz Roy.
Los investigadores plantearon la necesidad de contar con un monitoreo permanente, un sistema de alerta temprana y un protocolo de evacuación. La propuesta contempla sensores para medir el nivel del Lago Torre y del río Fitz Roy, cámaras con transmisión de imágenes y estaciones meteorológicas.
El caso se enmarca en el retroceso sostenido de numerosos glaciares en la Cordillera de los Andes desde la década de 1990, vinculado al aumento de las temperaturas. Argentina cuenta con alrededor de 16.000 glaciares distribuidos a lo largo de la cordillera.

