Las redes sociales modifican el consumo y las empresas enfrentan desafíos para incrementar las ventas

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Persona usando redes sociales y dispositivo móvil para comprar en línea

Los hábitos digitales redefinen la forma en que los usuarios descubren, comparan y compran productos, mientras las compañías buscan integrar sus canales y procesar datos en tiempo real.

Buenos Aires, 28 agosto (NA) — Los cambios tecnológicos generan modificaciones en la forma en que los usuarios llegan, eligen y compran productos. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y los nuevos hábitos digitales redefinen las formas de conocer, seleccionar y adquirir bienes.

Estas prácticas llevan a que las empresas replanteen sus decisiones. El desafío para las compañías consiste en vender a través de diferentes canales y lograr que todo funcione de manera integrada y en tiempo real.

Como consecuencia de los cambios tecnológicos, las redes sociales son el medio por el cual los consumidores llegan a los productos. Antes de comprarlos, comparan opciones en buscadores, consultan reseñas de otros usuarios e interactúan con asistentes de inteligencia artificial. Luego concretan la compra desde múltiples plataformas.

En este contexto, las empresas buscan construir experiencias consistentes, ágiles y seguras en el proceso de compra, que se vuelve más dinámico, menos lineal y más exigente.

Hábitos de consumo

El Estudio Anual de Comercio Electrónico 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) indica que los límites entre el mundo físico y digital continúan difuminándose. El 85% de los consumidores argentinos confirmó haber buscado información en línea antes de realizar una compra en una tienda física.

Influencia de las redes en las compras

Según el informe Connected Shoppers de Salesforce, el 53% de los consumidores descubre productos en las redes sociales. Este porcentaje asciende al 76% en la Generación Z. Plataformas como Instagram, TikTok y YouTube crecen como puntos de ingreso y resultan determinantes en la toma de decisiones de compra.

El Adyen Retail Report 2025 señala que más de un tercio de los consumidores utiliza herramientas de inteligencia artificial durante su proceso de compra.

Danny Andrey Tambo Rodríguez, Service Manager Cloud de TIVIT, afirmó: «El consumidor ya no sigue un recorrido predecible. Puede descubrir un producto en una red social, consultar recomendaciones en una herramienta de inteligencia artificial, como GPT, comparar alternativas en distintos canales digitales y concretar la compra desde una aplicación, un marketplace o una tienda física. El desafío para las empresas ahora es tener la capacidad tecnológica suficiente para acompañar ese recorrido en tiempo real».

La experiencia de usuario se simplifica y favorece la toma de decisiones, pero la complejidad tecnológica para las empresas crece. Por cada interacción iniciada desde una red social, un marketplace, una aplicación móvil o una tienda online, se genera información que debe ser procesada, compartida y actualizada en tiempo real para evitar errores, demoras o fricciones.

Desafíos para las empresas

  • Integración entre canales y plataformas: garantizar que ecommerce, marketplaces, aplicaciones móviles, redes sociales y canales conversacionales compartan información consistente.
  • Visibilidad de inventario en tiempo real: asegurar que la disponibilidad de productos sea la misma en todos los puntos de contacto.
  • Escalabilidad de la infraestructura: contar con capacidad para absorber aumentos repentinos de demanda durante campañas, promociones o eventos comerciales.
  • Disponibilidad de los servicios: minimizar interrupciones que impacten en las ventas y en la experiencia del cliente.
  • Procesamiento de datos en tiempo real: convertir la información generada en decisiones rápidas y accionables.
  • Automatización de procesos críticos: reducir tareas manuales en atención al cliente, actualización de inventarios y gestión de pedidos.
  • Seguridad y continuidad operativa: proteger los datos y garantizar la continuidad de los servicios frente a incidentes o picos de tráfico.

Para TIVIT, el desafío de las organizaciones ya no pasa únicamente por sumar nuevos canales de venta o incorporar herramientas digitales, sino por construir una operación tecnológica capaz de sostener experiencias fluidas y consistentes en cada punto de contacto.

Tambo Rodríguez concluyó: «La diferencia competitiva ya no está solamente en atraer consumidores, sino en responder a sus expectativas en tiempo real. Esto requiere arquitecturas tecnológicas preparadas para integrar aplicaciones, procesar grandes volúmenes de información y garantizar disponibilidad permanente de los servicios que hacen posible la experiencia de compra».

A medida que el recorrido del consumidor se vuelve más dinámico y fragmentado, la capacidad de conectar datos, procesos y plataformas se afianza como uno de los principales desafíos del retail. Detrás de cada compra que comienza con un scroll en redes sociales, hay una operación tecnológica que debe ser precisa para que la experiencia sea simple.