Un profesor italiano vivió 32 años como custodio de una playa de arena rosa en una isla de Cerdeña

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Playa rosa de la isla de Budelli en Cerdeña

Mauro Morandi, conocido como el ‘Robinson Crusoe italiano’, residió desde 1989 hasta 2021 en la isla de Budelli, donde cuidó la playa de arena rosa. Falleció en 2025 a los 84 años.

Mauro Morandi (1940-2025), profesor de educación física originario de Módena, Italia, vivió durante 32 años en la isla de Budelli, ubicada en el Parque Nacional del Archipiélago de Maddalena, entre Cerdeña y Sicilia. Durante ese período, se desempeñó como custodio de la playa conocida como Spiaggia Rosa (Playa Rosa).

En 1989, Morandi partió junto a su pareja y dos amigos en un catamarán con destino a la Polinesia. Durante el trayecto, la embarcación llegó a Budelli, una isla de 1,8 km² que se encontraba deshabitada. Al enterarse de que el cuidador de la isla se había jubilado, Morandi vendió el barco y decidió quedarse en el lugar para ocuparse del cuidado de la playa.

Su vivienda era una construcción de coral, granito y conchas, con calefacción a leña. Sin radio ni televisión, Morandi dedicaba su tiempo a esculpir madera de enebro, leer y fotografiar la playa. También recibía a visitantes, a quienes explicaba que el color rosa de la arena se debía a fragmentos microscópicos de corales y conchas triturados por las mareas.

En una entrevista con National Geographic, Morandi declaró: “Aquí estoy, en cierto modo, en una prisión, pero es una prisión que yo mismo elegí”.

En 2016, un empresario de Nueva Zelanda y el gobierno italiano mantuvieron una disputa legal por la propiedad de la isla. Un tribunal determinó que Budelli pertenecía al Parque Nacional de Maddalena. Posteriormente, las autoridades del parque solicitaron a Morandi que abandonara su residencia. Una petición en línea reunió más de 18.000 firmas en su apoyo, y el respaldo público llevó a las autoridades a suspender temporalmente el desalojo.

Durante la pandemia de COVID-19, Morandi permaneció en la isla. Sin embargo, el 25 de abril de 2021, comunicó a través de Facebook que abandonaba Budelli y se mudó a un apartamento en La Maddalena.

En declaraciones a CNN, Morandi afirmó: “Nunca se acaba del todo; soy la prueba viviente de que es posible una segunda vida nueva. Siempre puedes empezar de nuevo, incluso si tienes más de 80 años, porque hay otras cosas que puedes experimentar, un mundo totalmente diferente”.

En 2024, tras sufrir una caída, Morandi ingresó en una residencia de ancianos en Sassari y posteriormente se trasladó a Módena, su ciudad natal, donde falleció a principios de 2025.

En la entrevista con National Geographic, Morandi había expresado: “Esperaba morir en Budelli, ser incinerado y que mis cenizas fueran esparcidas por el viento”. Un grupo de amigos cumplió sus deseos.