Un hombre fue condenado a tres años de prisión en suspenso por organizar y explotar juegos de azar sin autorización en un local de San Telmo que funcionaba como ciber.
Buenos Aires, 27 ago (NA) — Un hombre fue condenado a la pena de tres años de prisión por el delito de organización y explotación de juegos de azar sin la autorización correspondiente en un comercio del barrio porteño de San Telmo.
Fuentes del Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Ciudad de Buenos Aires informaron a la Agencia Noticias Argentinas que la investigación comenzó cuando efectivos de la División Investigaciones Comunales 1 Sur analizaron redes sociales y observaron que un usuario difundió en Instagram una imagen de un lugar con varias computadoras encendidas cuyas pantallas mostraban acceso a juegos denominados “slots” (tragamonedas).
El implicado publicitaba un comercio en San Telmo donde se podía ingresar a los juegos de apuestas. La Fiscalía Especializada en Juegos de Azar, a cargo de Juan Rozas, delegó la investigación a la Policía de la Ciudad y se constató que el local poseía la fachada de un ciber, pero que en realidad llevaba a cabo la actividad ilegal.
El inmueble no advertía que no estaba autorizado para menores de 18 años y no tenía habilitación de la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA).
El Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N.º 26 ordenó un allanamiento. Las autoridades corroboraron que el inmueble tenía un espacio con 25 boxes individuales con computadoras desde donde se accedía a juegos en línea similares a tragamonedas de casino. Las apuestas se cobraban a partir de los $5 mil y se abonaban en el lugar.
Se ordenó el arresto del encargado y la incautación de ordenadores, teléfonos, anotadores y dinero en efectivo. La Agencia Gubernamental de Control (AGC) clausuró el comercio, donde se permitía fumar y no había matafuegos.
El operativo fue coordinado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del MPF CABA (CIJ) y participaron la División Investigaciones Comunales 1 Sur de la Policía de la Ciudad, personal de la AGC y de LOTBA.
Mediante juicio abreviado, el hombre reconoció su responsabilidad y aceptó una pena de prisión condicional de tres años, más el cumplimiento de reglas de conducta.

