El gobierno de Brasil impulsa el desarrollo de su industria militar, incluyendo el submarino nuclear Álvaro Alberto, y busca posicionarse como potencia regional en el Atlántico Sur. La estrategia incluye inversiones, exportaciones de equipamiento y acercamiento diplomático con países de Sudamérica.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó el 1 de agosto de 2026 que su país necesita invertir en defensa. La declaración se realizó durante el lanzamiento de su candidatura a la reelección presidencial. Lula da Silva también expresó su intención de estar preparado ante posibles amenazas externas.
La estrategia de defensa brasileña incluye el desarrollo de una industria militar local. El proyecto más destacado es el submarino de propulsión nuclear Álvaro Alberto, cuya entrada en servicio está prevista para 2038. Este programa forma parte del Programa de Desarrollo de Submarinos (PROSUB), iniciado en cooperación con Francia.
El objetivo declarado para el submarino es la vigilancia de la zona económica exclusiva de Brasil, denominada «Amazonia Azul», que contiene recursos como petróleo y gas. La iniciativa busca dotar al país de mayor capacidad de disuasión naval y autonomía estratégica.
En 2025, las exportaciones autorizadas de productos de defensa brasileños alcanzaron los 3.400 millones de dólares, lo que representa un incremento del 91,3% en comparación con 2024. La oferta exportable incluye aeronaves, drones, radares, embarcaciones y blindados.
A finales de 2025, una ley en Brasil permitió excluir de la meta fiscal hasta cinco mil millones de reales anuales para proyectos estratégicos de defensa. El paquete podría movilizar hasta 30 mil millones de reales en seis años, sujeto a que los fondos se destinen al desarrollo de la Base Industrial de Defensa.
El ministro de Defensa de Brasil, José Múcio Monteiro, visitó Buenos Aires el 26 de mayo de 2026. Durante la reunión, la delegación brasileña presentó un catálogo de productos de su industria militar. Múcio definió su viaje como una misión de «diplomacia entre las fuerzas de América del Sur». La gira también incluyó Paraguay, Chile y Perú.
En abril de 2026, Brasil organizó en Río de Janeiro la IX Reunión Ministerial de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS). Brasil asumió la presidencia del organismo, y los Estados miembros aprobaron un documento con iniciativas en seguridad marítima, gobernanza oceánica y cooperación técnica.
El exembajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, declaró que la estrategia de Brasil busca desacoplar a Estados Unidos y México del resto de Sudamérica para construir su propia esfera de influencia. Según Sarukhán, esta postura es consistente con iniciativas de largo plazo como la creación de Unasur.
En marzo de 2026, Brasil y el Reino Unido firmaron una asociación estratégica para el período 2026-2030. El acuerdo incluye cooperación en materia política, comercial, de inversión, tecnología, defensa y seguridad.
