El Concejo Deliberante de Tigre autorizó la construcción de una torre de 20 pisos sobre la Ruta 27, a través de una excepción a la ordenanza que tres meses antes había fijado un máximo de seis niveles para ese corredor. La votación contó con el respaldo de nueve concejales afines al intendente Julio Zamora y dos de La Libertad Avanza.
Buenos Aires, 12 agosto (NA) – El Concejo Deliberante de Tigre aprobó la construcción de una torre de 20 pisos sobre la Ruta 27, mediante una excepción a la norma urbanística que, tres meses antes, había establecido un límite máximo de seis niveles para ese corredor. La votación se realizó con el respaldo del bloque que responde al intendente Julio Zamora.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el proyecto para el predio donde funcionó el colegio Northville obtuvo 12 votos afirmativos: nueve de concejales alineados con Zamora, uno de Marcelo “Pelé” Barrios, de Juntos por Tigre, y dos de los libertarios Juan José Cervetto y Diego Avancini.
La autorización se basó en el artículo 17 de la ordenanza sancionada a fines de abril, que permite al Concejo aprobar excepciones para emprendimientos específicos. De esta manera, el límite general de seis pisos fue superado por una decisión particular que habilita más del triple de altura, en el primer caso de aplicación de la nueva regulación.
El bloque Fuerza Tigre, conducido por Sebastián Rovira, votó en contra. También rechazaron el expediente Juan Furnari y Josefina Pondé, mientras que los ediles vinculados a Segundo Cernadas se abstuvieron. La división también se observó en La Libertad Avanza: dos de sus representantes acompañaron al oficialismo y otros dos se opusieron.
Antes de la sesión, el 10 de agosto, portales locales informaron que el expediente ya tenía dictamen de comisión y sería incorporado al orden del día. Desde la oposición recordaron que habían cuestionado el artículo 17 durante el debate de la norma, señalando que podría permitir que cada límite se negociara caso por caso.
Conurbano Político informó que intentó obtener la posición del oficialismo antes de la votación y no recibió respuesta al cierre de su nota. Tras la aprobación, las fuentes públicas consultadas detallaron la cantidad y procedencia de los votos, pero no ofrecieron una fundamentación técnica del bloque de Zamora que explicara por qué este proyecto justificaba el cambio de seis a 20 pisos.
La discusión también tiene antecedentes judiciales. Medios locales señalaron que la Justicia había frenado nuevas autorizaciones de torres hasta que el Municipio y el Concejo debatieran parámetros actualizados de altura y perfiles urbanos. La nueva ordenanza debía ordenar ese escenario; el caso de Ruta 27 reabre la pregunta sobre la eficacia de esos topes.
No hay en las fuentes examinadas una resolución que declare ilegal la autorización ni elementos para atribuir un delito a los concejales que la votaron. La crítica es política y urbanística: el mismo oficialismo que presentó una regla de seis niveles utilizó la válvula de excepción para habilitar 20, sin que se conociera una justificación técnica pública proporcional al cambio.
Con la votación consumada, la gestión de Zamora deberá publicar el expediente completo, los estudios de impacto y los fundamentos que sostienen el apartamiento. Sólo esa documentación permitirá evaluar si se trató de una excepción objetiva o del comienzo de una secuencia en la que cada torre obtenga su propia norma.
