El arquero de San Lorenzo recibió la tarjeta roja tras revisión del VAR por agredir al defensor de Huracán durante el festejo del segundo gol de Caicedo.
El clásico entre San Lorenzo y Huracán, disputado este domingo, tuvo un episodio que derivó en la expulsión del arquero local Orlando Gill. El hecho ocurrió a los 70 minutos, cuando el delantero ecuatoriano Jordy Caicedo convirtió el segundo gol para Huracán y celebró frente a la tribuna de San Lorenzo, llevándose las manos a las orejas.
Ese gesto fue interpretado como una provocación por varios jugadores de San Lorenzo. Emiliano Amor fue el primero en encarar a Caicedo, seguido por el capitán Nicolás Tripichio y el propio Gill. En el tumulto, Gill le propinó un cabezazo a Lucas Blondel, quien cayó al césped y se sujetó el rostro.
El árbitro Darío Herrera no vio la agresión en primera instancia y mostró una tarjeta amarilla. Sin embargo, fue convocado por el VAR y, tras revisar la jugada en el monitor, decidió expulsar a Gill. San Lorenzo, que perdía 2-0, se quedó con diez jugadores e ingresó el arquero suplente José Devecchi en lugar del volante Nicolás Blanco.
Por su parte, el técnico de Huracán, Diego Martínez, sustituyó a Caicedo por Ignacio Pussetto, quien regresó al club tras su paso por Independiente. Caicedo fue amonestado por el festejo.
Gill se había reincorporado a San Lorenzo con retraso luego de su participación en el Mundial con la selección de Paraguay, en un intento por concretar una transferencia al exterior que no se materializó.
