La bailarina cordobesa Tuli Acosta respondió a las versiones que circularon sobre ella en redes sociales y en el streaming de Martín Cirio, donde se difundió un audio privado.
La bailarina cordobesa Tuli Acosta, de 25 años, se pronunció a través de su cuenta oficial de Instagram (@tuli_acosta) luego de que se difundiera un audio en el que se la escucha en una discusión con un miembro de su equipo de peluqueros. El material fue reproducido en el canal de streaming de Martín Cirio, donde los influencers Albere y Facu Guarino hablaron sobre los rumores que vinculan a Acosta con el cantante Luck Ra.
En los últimos días, los influencers Albere, Facu Guarino, Sasha Ferro y Sofi Fernández compartieron testimonios sobre Acosta. Según esos relatos, la bailarina habría tenido vínculos con hombres en pareja y su relación con el cantante Lit Killah habría terminado por una infidelidad. Esas versiones no fueron confirmadas por las partes involucradas.
En el audio filtrado, que fue grabado sin el consentimiento de Acosta, se escucha una discusión con gritos y golpes a una mesa. También se menciona el envío de fotos íntimas a personas con pareja. El contexto de la conversación no fue precisado por quienes difundieron el material.
Acosta respondió a las versiones con un texto publicado en Instagram. En su descargo, escribió: “No sé ni por dónde empezar. La verdad es que no entiendo el fin de tantas mentiras ni la necesidad de querer ponerme una etiqueta de una mujer que no soy”.
También se refirió a los influencers que hablaron sobre ella: “Como no fue suficiente que me involucraran con mi mejor amigo, y después de que todas las partes aclararan que absolutamente nada de eso era real, empezaron a inventar historias con otros pibes para seguir alimentando las mentiras y hacer que todo esto pareciera más creíble”.
“Está claro que la intención nunca fue otra más que hacer daño. Porque ni ellos mismos pueden explicar el nivel de perversión, odio y ensañamiento con el que decidieron actuar”, señaló.
Sobre la difusión del audio, Acosta afirmó: “Llegaron al punto de mostrar una conversación mía en un ámbito privado, grabada sin mi consentimiento, completamente sacada de contexto y dejándome expuesta en una situación donde claramente me escuchan vulnerable como cualquier persona en una discusión (y encima lo muestran personas que no tienen nada que ver)”.
Finalmente, cerró: “Claramente no me equivoqué en no querer relacionarme ni darle confianza a esta gente que les divierte hacerse los justicieros cuando la realidad es que solo buscan el foco y la atención inventando miserias de los demás”.
