Miles de personas cruzaron la frontera entre Marruecos y Ceuta en los últimos días. El Gobierno español desplegó al ejército y la Unión Europea convocó una reunión urgente. Mientras tanto, Estados Unidos ratificó su apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y mencionó a Ceuta y Melilla como territorios administrados por España.
La ciudad autónoma de Ceuta, en el norte de África, fue escenario de una llegada masiva de personas migrantes desde Marruecos durante la última semana. Las cifras varían según la fuente: se mencionaron entre 50.000 y 80.000 ingresos, aunque la cifra de 49.000 motivó el cese de la responsable de prensa de Seguridad Nacional. Los gobiernos de España y Marruecos intercambiaron acusaciones sobre el origen del movimiento.
Cronología y contexto
En los días previos a la llegada masiva, las fuerzas de seguridad y el Gobierno de Ceuta habían advertido sobre una presión extraordinaria en los recursos migratorios. Durante la primera quincena de julio llegaron 244 personas por vía marítima; en la última quincena el ritmo era de aproximadamente 200 diarias. El jueves, esa cifra se multiplicó por diez.
El Ejecutivo español declaró la emergencia nacional y desplegó al ejército en la frontera. El Partido Popular atribuyó la responsabilidad al presidente Pedro Sánchez. Vox, a través de su secretario general José M. Figaredo, calificó la situación como un ataque a la soberanía española y mencionó una guerra híbrida. El Gobierno sostuvo que mafias de tráfico de personas difundieron un bulo en internet que afirmaba que España había abierto sus fronteras.
Guerra híbrida y zonas grises
El concepto de guerra híbrida se refiere a una estrategia coordinada que combina métodos militares y no militares para desestabilizar a un adversario, operando en una zona gris que dificulta la atribución directa. Incluye tácticas como manipulación informativa, presión económica, ciberataques y uso de actores no estatales.
En el caso de Ceuta, algunos sectores políticos señalaron a Marruecos como posible responsable de facilitar el cruce masivo como presión por el Sáhara Occidental. El Ministerio de Asuntos Exteriores español aclaró que las buenas relaciones con Argelia no afectan la relación con Marruecos.
Posición de Estados Unidos
Estados Unidos busca consolidar a Marruecos como socio prioritario en África. En un mensaje oficial, el presidente Donald Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y apoyó la propuesta de autonomía marroquí. Un documento de la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes de EE.UU. describió a Ceuta y Melilla como administradas por España en territorio marroquí, sugiriendo conversaciones sobre su estatus. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, calificó los enclaves de coloniales.
Reacción de la Unión Europea
Los ministros de Interior de la UE celebraron una reunión urgente. Veintidós países firmaron una carta calificando el episodio como un ataque al sistema migratorio y advirtiendo sobre un efecto llamada. Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal no firmaron. Italia suspendió unilateralmente la libre circulación Schengen para viajeros procedentes de España. La Comisión Europea reiteró su apoyo a España y al control de fronteras exteriores.
