La embarcación realizaba una excursión turística por el río Iguazú cuando volcó en medio de una crecida excepcional; la víctima tenía 26 años y las autoridades brasileñas investigan las causas.
Una lancha turística que transportaba a seis visitantes neerlandeses y dos tripulantes volcó en el río Iguazú, en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, el martes cerca de las 12.20, a la altura de la ciudad de Foz do Iguaçu. El accidente dejó un muerto, dos heridos y abrió una investigación para determinar las causas.
La víctima fue identificada como Mark Lensink, un turista neerlandés de 26 años que estaba de vacaciones con integrantes de su familia. Participaba de una excursión de la empresa Macuco Safari, uno de los paseos más populares del lado brasileño de las Cataratas.
Según informaron los Bomberos Militares del estado brasileño de Paraná, inmediatamente después del vuelco se activó un operativo de emergencia en el que participaron efectivos del Cuerpo de Bomberos, personal del Parque Nacional do Iguaçu y empleados de la empresa turística. Los rescatistas lograron sacar del agua a todos los ocupantes de la embarcación. Sin embargo, Lensink sufrió un ahogamiento y un paro cardiorrespiratorio. Aunque recibió maniobras de reanimación y fue trasladado a un centro médico, murió poco después.
Tres mujeres y un hombre fueron asistidos en el lugar y regresaron con sus familiares. Además, un hombre de 49 años quedó internado en observación y una mujer de 48 fue atendida por una fractura en un pie. Ambos permanecen fuera de peligro.
El Safari Macuco es una de las actividades más conocidas del lado brasileño de las Cataratas. El recorrido comienza con un trayecto por la selva en vehículos eléctricos y continúa con una navegación por el río Iguazú hasta las inmediaciones de los saltos. La etapa final del paseo se desarrolla en aguas agitadas y es la que permite observar las cataratas desde muy cerca. Precisamente en ese sector ocurrió el accidente.
Las autoridades investigan si el vuelco estuvo relacionado con las condiciones del río, con una falla técnica o con algún error operativo. La Marina de Brasil, a través de la Capitanía Fluvial del Río Paraná, quedó a cargo de determinar las causas y establecer eventuales responsabilidades.
La empresa Macuco Safari suspendió temporalmente las excursiones para facilitar las pericias. También se interrumpieron algunas salidas programadas vinculadas con paseos náuticos en la zona.
El accidente ocurrió en medio de una crecida excepcional del río Iguazú. Durante los últimos días, las intensas lluvias registradas en la cuenca provocaron un fuerte aumento del caudal y obligaron incluso a restringir actividades turísticas. Según datos difundidos por operadores del parque, el río registraba alrededor de 6500 metros cúbicos por segundo, cuando los valores habituales oscilan entre 1500 y 1800. Días atrás, el caudal llegó a superar los 8500 metros cúbicos por segundo y motivó el cierre temporario del circuito de la Garganta del Diablo.
