El Juzgado en lo Correccional N° 1 de Moreno ordenó el cierre de dos calabozos destinados a mujeres en el distrito, tras un recurso de habeas corpus presentado por la Comisión Provincial por la Memoria.
El Juzgado en lo Correccional N° 1 de Moreno ordenó la clausura de dos calabozos de mujeres en el distrito. La resolución se dio luego de que la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) presentara un recurso de habeas corpus colectivo preventivo y correctivo. Según la CPM, en los lugares de detención «no logran adecuarse a los estándares de Derechos Humanos».
La Justicia dispuso que se trasladara a las mujeres detenidas en la Comisaría de Moreno seccional 6.ª y la DDI Drogas Ilícitas de Paso del Rey. La CPM, en su función de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura de la Provincia de Buenos Aires, realiza monitoreos en los que, según el organismo, inspeccionan “estos lugares a fin de relevar las violaciones de DDHH que se producen en estos ámbitos y realizar denuncias penales y administrativas pendientes a revertir estas situaciones”.
En la Comisaría 6.ª de Moreno, la CPM registró condiciones edilicias precarias. El texto del habeas corpus señala: “La celda no posee ventanas, la escasa ventilación se obtiene a partir de agujeros en el techo de unos 15 cm de diámetro en el baño y otro en la celda. Estos no poseen sombrerete por lo que en días de lluvia el agua ingresa al interior de la celda a través de estos orificios”. Además, indicaron que las detenidas no reciben elementos de higiene de la dependencia y deben ser provistos por sus familiares, incluidos los de gestión menstrual.
El calabozo tiene capacidad para tres personas, pero al momento de la inspección se encontraban nueve mujeres alojadas, lo que implica una sobrepoblación del 200%. “Tanto las personas detenidas como las autoridades entrevistadas, manifiestan que el encierro es de 24 horas dentro de la celda. Según las autoridades, esto se debe a no contar con un espacio adecuado para poder brindar aire libre y luz solar”, expresó la Comisión en el texto presentado ante la Justicia local.
En la mayoría de los casos de mujeres detenidas en la Comisaría 6.ª, había sido por comercialización de estupefacientes. Previamente, habían pasado por la DDI Drogas Ilícitas, donde, según la CPM, “se encontraban en peores condiciones”. El documento describe que esos calabozos no están habilitados para alojar personas y fueron improvisados para mantener por unas horas a los aprehendidos, aunque las autoridades “reconocen que las personas pasan períodos prolongados ya que las otras comisarías están saturadas”.
La CPM registró que el calabozo en la DDI está dividido por una reja en dos partes de 1,20 metros de ancho cada una. Allí hay “una letrina de hormigón con una tapa de inodoro de plástico encima”, sin separación del resto de la celda y con ventilación insuficiente, lo que genera “olor a materia fecal dentro del calabozo, que se esparce al resto de la dependencia”. Las dos personas detenidas en ese lugar al momento de la inspección afirmaron que reciben un sándwich de jamón y queso por día como única comida, que la CPM calificó como “escasa” y “sin los valores nutricionales adecuados”.
El municipio de Moreno emitió un comunicado en el que afirmó: “Desde la Dirección Gral de Derechos Humanos del Municipio de Moreno se implementó hace dos años un sistema de recorridas periódicas por las comisarías que alojaban personas en Moreno”, las cuales “tienen como fin la posibilidad de brindar una asistencia lo más inmediata posible de los derechos inminentemente vulnerados de las personas privadas de la libertad”. Además, señalaron que las comisarías no son responsabilidad del gobierno municipal, pero que a pesar de ello se realizaron compras de colchones e inversiones en infraestructura.
