La Audiencia Provincial de Oviedo revocó una sentencia previa y permitió que una pareja de abuelos vea a su nieta un sábado al mes, bajo supervisión, tras evaluar que pueden aportar beneficios al desarrollo de los menores. La madre se oponía alegando una relación problemática y maltrato emocional en su infancia.
La Audiencia Provincial de Oviedo ha resuelto, con fecha del 6 de mayo de 2026, revocar una sentencia previa que impedía a una pareja de abuelos relacionarse con sus nietos. La decisión permite que los abuelos vean a su nieta un sábado al mes durante dos horas en el Punto de Encuentro Familiar de Oviedo, ubicado en la calle Juan Antonio Álvarez Rabanal n.º 1, bajo supervisión de un equipo técnico. También tendrán derecho a una videollamada semanal de quince minutos.
El equipo técnico deberá informar cada tres meses al juzgado sobre la evolución de la relación. Si al cabo de un año se observa un impacto positivo para el menor, las visitas podrían ampliarse. El tribunal señaló que la medida responde al “interés de los menores”, aunque reconoció que la relación entre la madre y los abuelos sigue siendo complicada.
El conflicto se originó por acusaciones de la madre contra sus progenitores. La mujer presentó un informe psicológico que detallaba episodios de “gritos, discusiones y golpes” durante su infancia. La psicóloga describió “síntomas intensos, coherentes con pacientes que han atravesado situaciones de negligencia y maltrato familiar”, e incluyó insultos, desvalorización y miedo hacia el abuelo de los menores.
La mujer relató que perdió contacto con su hermana y vivió hostigamiento en el ámbito familiar, hasta que cortó la relación al iniciar sus estudios universitarios. Otro informe señaló que la madre no presenta alteraciones mentales, pero existe una “relación problemática con los progenitores por crianza negligente y falta de cuidado”, advirtiendo sobre un “importante riesgo” en autorizar el contacto. La Audiencia indicó que ambos informes se basan en la experiencia de la madre y recomendó una evaluación independiente a los abuelos.
La pericia encargada por la defensa de los abuelos determinó que “no existen trastornos en la esfera de la personalidad ni psicopatológicos” en ellos, y que “pueden aportar beneficios al desarrollo emocional y social de los nietos”. La psicóloga recomendó un contacto gradual y supervisado, en entornos seguros, y señaló que los abuelos están dispuestos a aceptar límites. En la audiencia, afirmó que “no existe el menor riesgo para los niños” si el acercamiento es progresivo y vigilado.
La madre y su pareja alegaron que los abuelos ejercieron control y acoso, incluso contratando un detective privado. El tribunal revisó mensajes de WhatsApp y no encontró pruebas de persecución, sino “un claro disgusto” por el distanciamiento. Los jueces recordaron que no es adecuado negar el contacto de los nietos con sus abuelos por una mala relación previa, salvo que exista una incapacidad demostrada.
Respecto al segundo nieto, nacido durante el proceso, el tribunal dejó en manos del equipo psicosocial la decisión sobre el régimen de visitas más adecuado. El sistema se revisará cada año y, si el impacto es positivo, podría ampliarse a un sábado completo al mes y a una semana durante las vacaciones. Las llamadas telefónicas seguirán bajo control de los padres.
El tribunal insistió en que todas las medidas deben priorizar el “interés superior del menor” y consideró recomendable la mediación familiar, aunque no la exige como requisito. La resolución no impone costas y permite recurrir al Tribunal Supremo dentro del plazo legal.
