Un hombre que se hizo pasar por el médico personal del presidente de Estados Unidos llamó a la cadena y la información falsa llegó al teleprompter del conductor Don Harrison, quien fue detenido a tiempo por un productor.
El 8 de enero de 1992, a las 6.45 de la madrugada, el conductor de la cadena CNN Don Harrison estuvo a punto de anunciar la muerte del presidente de los Estados Unidos, George H. W. Bush, a partir de una información falsa. La noticia no se emitió por la intervención del productor ejecutivo Richard Bahre, quien verificó la información y detuvo la lectura en el último momento.
Horas antes, durante una cena de gala en Tokio junto al primer ministro japonés Kiichi Miyazawa, el presidente Bush sufrió una descompostura. Inclinó la cabeza, vomitó en el regazo de Miyazawa y fue asistido por agentes de seguridad y su esposa Bárbara. Según la revista Newsweek, ya repuesto, bromeó con su médico personal Burton Lee. Los médicos diagnosticaron una fuerte gastroenteritis.
Dieciséis horas después, en Atlanta, sede central de CNN, una persona llamó a la redacción identificándose como el médico personal de Bush y afirmó que el presidente había muerto. El autor de la llamada era James Edward Smith, de 71 años, residente de Idaho. La información pasó varios filtros de producción hasta llegar al teleprompter de Don Harrison, conductor del programa matutino Headline News.
Harrison comenzó a leer: “Esto acaba de llegar a Headline News y repito, no lo hemos confirmado con ninguna otra fuente…”. En ese momento, el productor Richard Bahre, que había desconfiado de la noticia y realizado el chequeo correspondiente, corrió al set y gritó: “¡No! ¡Alto! ¡Alto!”. Harrison desvió la mirada y anunció: “Ahora tenemos una corrección, no vamos a dar esta noticia. Fue en relación con algunas noticias bastante trágicas que implicaban al presidente Bush, pero con la actualización de esta historia, se informa que el presidente Bush está descansando cómodamente”.
El vocero de CNN, Steve Haworth, declaró que a partir del incidente se reforzarían los requisitos para notificar a los miembros del personal directivo ante noticias de gran trascendencia. También confirmó que la llamada fue realizada por James Edward Smith, quien fue denunciado ante los Servicios Secretos y luego internado en un neuropsiquiátrico para observación. Maury Green, expresentador de noticias, declaró al Los Ángeles Times: “Es un riesgo constante en la televisión actual cuando se informan noticias al instante. Un diario tiene un poco más de tiempo para verificar la información, pero una cadena de televisión o una emisora local son mucho más susceptibles a las noticias falsas que otros medios”.
