Un sismo de magnitud 4.6 se registró en Chile este sábado 27 de junio de 2026 a las 02:36 horas (hora local), con epicentro en la ciudad de Calama, a 63 kilómetros de la localidad y una profundidad de 136 kilómetros, según información preliminar del Centro Sismológico Nacional (CSN).
Un sismo de magnitud 4.6 se registró en Chile este sábado 27 de junio de 2026 a las 02:36 horas (hora local). El epicentro se localizó en la ciudad de Calama, exactamente a 63 kilómetros de la localidad, y tuvo una profundidad de 136 kilómetros, de acuerdo con la información preliminar del Centro Sismológico Nacional (CSN).
El CSN detalló que las coordenadas del epicentro del temblor se registraron a -22.042 grados de latitud y -68.53 grados de longitud. Ante cualquier sismo, se recomienda consultar información únicamente de fuentes oficiales para evitar rumores o noticias falsas.
Tras un terremoto, se sugiere revisar el hogar en búsqueda de posibles afectaciones, usar el celular solo en caso de emergencia, evitar saturar las líneas telefónicas y no encender cerillos o velas hasta asegurarse de que no haya una fuga de gas. Es importante mencionar que tras una actividad sísmica importante pueden presentarse réplicas, por lo que se recomienda estar alerta.
Un temblor puede ocurrir en cualquier instante, por lo que se recomienda estar preparado con las siguientes medidas: alistar un plan de protección civil, organizar simulacros de evacuación, encontrar las zonas de seguridad en casa, escuela o lugar de trabajo y alistar una mochila de emergencia. Durante un terremoto, se aconseja conservar la calma y encontrar un lugar seguro, alejarse de objetos que puedan caer, no usar los ascensores, ni permanecer en la caja de las escaleras ni en el marco de una puerta. Si se está en un automóvil, estacionarse y colocarse lejos de edificios, árboles y postes; si se encuentra en la costa, abandonar la playa y refugiarse en zonas altas ante la posibilidad de un tsunami; y si se está en una silla de ruedas y no se puede desplazar a un lugar seguro, frenar las ruedas y proteger la cabeza y el cuello con los brazos.
Chile es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación geográfica y geotectónica, ya que se encuentra dentro de una de las zonas con mayor liberación de energía, en la convergencia de la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana, en la zona de subducción. Además, el país está en una región conocida como Anillo o Cinturón de Fuego del Pacífico, considerada la región con la mayor cantidad de volcanes y temblores del planeta. Esta zona reúne el 75% de los volcanes del mundo e incluye más de 450 estructuras volcánicas; allí ocurre el 90% de la actividad sísmica a nivel mundial y el 81% de los sismos más fuertes del planeta. Según información del Departamento de Gestión de Riesgos en Emergencias y Desastres, únicamente en Chile han ocurrido el 50% de los tsunamis de los que se tienen registros en el mundo.
El Anillo de Fuego del Pacífico alcanza toda la costa del Pacífico, iniciando en Chile, pasando por Centroamérica, México, Estados Unidos, recorriendo las Islas Aleutianas, y luego baja por las costas de Rusia, Japón, Taiwán y Filipinas, hasta llegar a Nueva Zelanda. Algunos volcanes que se encuentran en el Cinturón de Fuego del Pacífico y que han generado erupciones importantes con grandes daños a escala global son: el Krakatoa en Indonesia, Monte Fuji en Japón, Monte Santa Elena en Estados Unidos, el Chichón en México y el Nevado del Ruiz en Colombia, entre otros. Cada vez que ocurre un temblor o erupción importante en esta región surge el miedo de que el Cinturón de Fuego del Pacífico se “active”, sin embargo, cada sismo o actividad volcánica son en su mayoría independientes entre sí, es decir, no tienen relación directa.
El terremoto más letal en la historia de Chile ocurrió la noche del 24 de enero de 1939. Un sismo de magnitud 8.3 se sintió desde Valparaíso hasta Temuco, aunque fue en Concepción y Chillán donde hubo más daños. Este movimiento telúrico fue llamado terremoto de Chillán porque allí causó más destrucción: más de la mitad de sus construcciones se desplomaron. A consecuencia del temblor se interrumpieron los servicios de electricidad, teléfono y telégrafo, no había transporte, la estación de ferrocarril quedó en el suelo y el desastre provocó escasez de alimentos y agua. La cifra oficial de muertos fue de 24 mil, aunque algunos calculan que fueron cerca de 30 mil; solo 5 mil 685 fueron identificados.
Además de los sismos mencionados, han ocurrido otros importantes en la historia de Chile. Se han registrado otros dos movimientos telúricos con magnitud superior a 8.5, según los registros del CSN, aunque estos ocurrieron hace más de 100 años. La madrugada del 8 de julio de 1730 se sintió un terremoto de 8.7 de magnitud en Valparaíso que dejó alrededor de 3 mil víctimas. Otro sismo, de 8.8 de magnitud, se percibió en Arica la noche del 16 de septiembre de 1615, el cual no dejó fallecidos. Por otra parte, dos temblores más dejaron un saldo de más de 2 mil decesos: la noche del 9 de mayo de 1877, en Iquique, se registró un sismo de magnitud 8.5; y el de la mañana del 8 de febrero de 1570, que tuvo una magnitud de 8.3.
