Daniel Vítolo, ex Inspector General de Justicia, afirmó que el proyecto de ley sobre corporaciones no humanas no permite crear empresas mediante inteligencia artificial ni que esta actúe como administradora, y propuso otorgar personalidad jurídica a la IA como herramienta regulatoria.
El ex titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), Daniel Vítolo, sostuvo que el proyecto de ley enviado al Congreso por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que crea la figura de la “corporación no humana”, no habilita la creación de sociedades mediante inteligencia artificial (IA) ni permite que esta actúe como administradora. En declaraciones a Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Vítolo señaló que “lo que se comunica en los medios” no coincide con el texto normativo.
Según Vítolo, el proyecto reemplaza la actual Ley de Sociedades Comerciales y establece que las sociedades se constituyen por instrumento público o privado con firma, que puede ser digital, ológrafa o electrónica certificada. “De ninguna manera hay una creación de empresas a través de inteligencia artificial”, indicó. Las sociedades automatizadas previstas en el proyecto, explicó, son las mismas que existen actualmente, pero con la obligación de declarar en su estatuto que utilizarán algoritmos y mecanismos de IA para su operación y que no tendrán empleados en relación de dependencia.
El jurista aclaró que los administradores deben ser personas humanas o jurídicas, y que la IA y los algoritmos “todavía en nuestra legislación no son sujetos de derecho, con lo cual no pueden ser administradores”. También mencionó la incorporación de las DAO (organizaciones autónomas descentralizadas), pero afirmó que estas deben ser constituidas por personas humanas o jurídicas y contar con un representante persona humana.
Vítolo, quien fue Inspector General de Justicia entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, propuso “darle personalidad jurídica a la inteligencia artificial como un recurso para poder contenerla y regularla”. Señaló que esta iniciativa la viene planteando desde hace más de tres años. Comparó los modelos regulatorios internacionales: el europeo, que “atrasó totalmente la inteligencia artificial”; el chino, que permite el crecimiento bajo un régimen autoritario; y el estadounidense, que liberó la IA y regula a posteriori.
