La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) mantiene la alerta por El Niño Costero y proyecta que el evento podría prolongarse hasta febrero de 2027.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) mantiene la alerta por El Niño Costero y proyecta que el evento podría prolongarse hasta febrero de 2027.
El último informe señala que la probabilidad de una intensidad moderada es mayor en ese periodo, mientras que el monitoreo internacional también anticipa la posible reaparición del fenómeno en el Pacífico central entre junio de 2026 y febrero del año siguiente.
El análisis de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) respalda estas previsiones y advierte que el aumento sostenido de la temperatura global eleva el riesgo de un regreso de El Niño durante 2027 y 2028.
Según el documento “Global Annual-to-Decadal Update”, se prevé un incremento de entre 1,3 y 1,9 grados Celsius en la temperatura media respecto a los valores preindustriales para los próximos cinco años, lo que podría marcar nuevos récords térmicos y modificar la dinámica climática regional.
En el litoral peruano, las condiciones oceánicas y atmosféricas muestran una tendencia al calentamiento acelerado. Datos recientes indican que la temperatura superficial del mar ha superado en algunos puntos el promedio histórico hasta en cinco grados Celsius, lo cual incrementa la evaporación y la probabilidad de lluvias fuera de temporada en la costa norte.
El pronóstico para el trimestre junio-agosto establece lluvias dentro de lo normal en la costa norte, mientras que el caudal de los ríos en la región hidrográfica del Pacífico se mantendría en niveles habituales. Sin embargo, de consolidarse el fenómeno, no se descartan alteraciones en la distribución de precipitaciones y temperaturas en el país.
Efectos en pesca, agricultura y recomendaciones oficiales
El Enfen advierte que las condiciones cálidas continúan desplazando a la anchoveta hacia aguas más profundas y zonas del sur. Este patrón favorece la presencia de especies asociadas a aguas cálidas en la zona norte y central del litoral, lo que afecta la disponibilidad de recursos para la pesca y la actividad económica de cientos de comunidades costeras.
La OMM y la Oficina Meteorológica del Reino Unido coinciden en que el monitoreo de la temperatura del mar resulta esencial para anticipar los impactos del fenómeno y diseñar estrategias de respuesta. En años previos, la combinación de El Niño y el calentamiento global contribuyó a que 2024 fuese el año más cálido registrado, con consecuencias como lluvias atípicas, deslizamientos y sequías en diferentes regiones del planeta.
En Perú, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) mantiene alertas en zonas como la sierra de Lima y el sur del país por lluvias inusuales en temporada seca. El impacto de El Niño Costero se extiende también a la agricultura, con riesgos para la seguridad alimentaria y la disponibilidad de recursos hídricos, así como para la infraestructura urbana y rural.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de fuentes oficiales y adoptar medidas para la reducción de riesgos de desastres. El Enfen insta a fortalecer los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre entidades estatales y locales, con el fin de mitigar los posibles daños ante la continuidad del fenómeno.
