Pakistán y Qatar enviaron delegaciones a Irán en un intento por preservar el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, mientras la administración Trump evalúa posibles ataques y la comunidad internacional intensifica gestiones diplomáticas.
HELSINGBORG, Suecia.– Pakistán y Qatar enviaron delegaciones a Irán, según informaron funcionarios y diplomáticos el viernes, en una intensificación de los esfuerzos para evitar que se rompa el alto el fuego entre Estados Unidos y el régimen islámico.
El jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Syed Asim Munir, encabezó una delegación que aterrizó en Teherán el viernes por la noche, según informaron las fuerzas armadas paquistaníes. La visita de alto nivel indicó que los esfuerzos diplomáticos cobraban impulso ante el temor a un regreso a la guerra abierta. Sin embargo, seguía sin estar claro cuán lejos estaban Estados Unidos e Irán de alcanzar un acuerdo.
El Consejo Nacional Iraní-Estadounidense (NIAC) advirtió que “intensificar la guerra contra Irán en lugar de buscar una salida sería un error moral, estratégico y político”. El grupo escribió en X que “existe una salida diplomática”, en respuesta a informes sobre posibles preparativos de la administración Trump para ataques contra Irán si fracasan las negociaciones.
Según Al Jazeera, un alto cargo de Hamas declaró que la campaña militar de Israel contra Gaza constituye un intento de negar cualquier futuro a los palestinos en su propia tierra. Osama Hamdan afirmó a Drop Site News que “el objetivo es acabar con la presencia palestina en la Franja de Gaza, no simplemente con la ocupación”.
Una organización estadounidense sin ánimo de lucro informó que las conversaciones de la ONU sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) no lograron consenso, en parte porque Washington intentó utilizarlas como plataforma para negociaciones sobre el programa nuclear de Irán.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, advirtió que la visita pakistaní no significa que se haya “llegado a un punto de inflexión o a una situación decisiva”. Los desacuerdos entre Irán y Estados Unidos continúan “profundos y amplios”, agregó, según la agencia ISNA.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había manifestado esperanza de progresos hacia el fin de la guerra, que comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Un alto el fuego el 8 de abril detuvo las hostilidades, pero las negociaciones aún no producen un acuerdo duradero.
Según CBS, citando altas fuentes de la Casa Blanca, algunos miembros de las Fuerzas Armadas y de Inteligencia de Estados Unidos cancelaron sus planes para el fin de semana del Día de los Caídos ante la posibilidad de nuevos ataques sobre Irán. Funcionarios de Defensa e Inteligencia comenzaron a actualizar listas de movilización para instalaciones en el extranjero, mientras contingentes de tropas estacionadas en Oriente Medio se retiran de la zona de operaciones.
Dos edificios en la ciudad de Tiro, en el sur de Líbano, fueron atacados este viernes por la noche luego de que el ejército israelí emitiera una advertencia de evacuación. La agencia AFP informó sobre dos explosiones cuando una de las edificaciones en las afueras de la ciudad fue atacada. Poco después, se escuchó otra explosión dentro de la ciudad.
Siete países –Italia, Francia, Reino Unido, Alemania, Canadá, Australia y Nueva Zelanda– exhortaron a Israel a detener la expansión de sus colonias en Cisjordania, condenaron la violencia de los colonos y advirtieron a empresas de construcción que se presentan a licitaciones. La Autoridad Palestina recibió el pronunciamiento como “un paso importante”.
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, anunció su renuncia por razones familiares, convirtiéndose en la cuarta funcionaria del gabinete en dimitir durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. De acuerdo con una fuente de la Casa Blanca, Gabbard fue obligada a renunciar. La dimisión será efectiva a partir del 30 de junio.
