El zoológico de Chester, en Inglaterra, anunció el nacimiento de una cría de oso hormiguero, apodada Womble, el segundo ejemplar de la especie nacido en el santuario en 94 años.
El zoológico de Chester, en Inglaterra, anunció el nacimiento de una cría de oso hormiguero que ya recibe el apodo de Womble. Se trata de solo el segundo ejemplar de la especie nacido en santuario desde que abrió sus puertas hace 94 años.
El nombre fue elegido por los cuidadores en referencia a los personajes de una popular serie infantil británica, por el parecido que tiene la cría con esas criaturas ficticias de hocico largo, piel arrugada y orejas enormes, contó el zoo en un comunicado.
La madre se llama Oni y, dado que los osos hormigueros son animales nocturnos, los cuidadores debieron intervenir para garantizar la alimentación de la cría durante la noche. Por varias semanas, cada tarde colocaban a Womble en una incubadora y le daban mamadera con leche tibia cada pocas horas. A la mañana siguiente, lo reunían con su madre. El esquema funcionó: la cría superó la etapa crítica y hoy vive de forma permanente junto a Oni.
«La nueva cría de Oni es solo el segundo oso hormiguero nacido en el zoológico en nuestros 94 años de historia, así que es una incorporación muy especial para todos nosotros», señaló Sophie Tyson, cuidadora del zoo.
Tyson también explicó que todavía no se conoce el sexo de la cría, ya que es demasiado joven para determinarlo. «Con sus orejas gigantes, su hocico largo y su personalidad juguetona, creemos que el apodo es perfecto por ahora», indicó.
La cuidadora describió cómo fue el proceso de cuidado nocturno y el resultado: «Womble fue de más en más y le está yendo de maravilla, así que ahora vive tiempo completo de vuelta con mamá Oni, y es maravilloso verlos acurrucados juntos».
Una especie escasa en cautiverio
La situación de los osos hormigueros en zoológicos es delicada: solo hay 68 ejemplares en zoos europeos y 114 en todo el mundo, según detalló el zoo. Chester es una de las pocas instituciones que trabaja con la especie.
En estado salvaje, los osos hormigueros habitan el África subsahariana, donde enfrentan amenazas serias. La expansión agrícola destruye su hábitat y los pone en conflicto con comunidades locales. Además, son cazados por su carne. El término «aardvark», su nombre en inglés, proviene del afrikáans y significa «cerdo de tierra».
La especie está perfectamente adaptada a su vida subterránea. Con su hocico largo y un olfato muy desarrollado, detecta termitas y hormigas bajo la tierra. Sus garras grandes y poderosas les permiten escarbar el suelo para encontrar su alimento, y su lengua —que puede medir hasta 25 centímetros— les sirve para atrapar insectos en grandes cantidades y con rapidez. Su visión es débil y son daltónicos, pero desarrollaron una vista nocturna eficaz que compensa esas limitaciones.
El ciclo reproductivo de la especie es relativamente lento. Tras una gestación de entre siete y nueve meses, la cría permanece en la madriguera durante las primeras dos semanas de vida. Recién a los seis meses puede cavar por sí misma, y al año ya alcanza el tamaño adulto.
Los osos hormigueros también cumplen una función ecológica importante: sus madrigueras sirven de refugio para otras especies, desde aves hasta reptiles y perros pintados. Tienen además una relación simbiótica con un fruto subterráneo que depende de ellos para dispersar sus semillas, ya que la planta no puede hacerlo por sus propios medios.
