La Dirección de Remonta y Veterinaria del Ejército Argentino adjudicó una permuta de una tonelada de membrillo fresco a cambio de componentes mecánicos para reparar una camioneta Chevrolet S10 modelo 2010, en el establecimiento Cuadro Nacional de San Rafael, provincia de Mendoza.
La Dirección de Remonta y Veterinaria del Ejército Argentino adjudicó —mediante la licitación privada número 84/13-0216-LPR26 en el establecimiento Cuadro Nacional de San Rafael, provincia de Mendoza— la permuta de una tonelada de membrillo fresco de producción propia a cambio de los componentes mecánicos necesarios para reparar una camioneta Chevrolet S10 2.8 TDI 4×4 modelo 2010.
La maniobra administrativa cobró notoriedad pública tras difundirse los pliegos oficiales en la red social X, lo que obligó a las autoridades de la fuerza armada a emitir una aclaración formal para ratificar la transparencia y la cobertura legal del proceso. El mecanismo de competencia implementado funcionó de manera inversa a las contrataciones estatales tradicionales, ya que la firma ganadora del concurso fue aquella que demandó la menor cantidad de kilos de fruta para entregar las autopartes solicitadas.
El argumento central del organismo militar de Logística radica en la urgencia por gestionar mercadería perecedera que, debido a las fluctuaciones de la demanda estacional, no había encontrado canales de comercialización directos en los circuitos mayoristas habituales de la región de Cuyo. Fuentes institucionales precisaron que el lote involucrado corresponde a membrillo en fruta y no al producto industrializado en dulce, como trascendió en las primeras especulaciones digitales. La materia prima posee una cotización de referencia en las pizarras del sector agrícola, lo que facilitó establecer un precio equivalente con el valor de mercado de los insumos automotrices requeridos.
Frente a las críticas, la fuerza remarcó que el procedimiento encuadra dentro de las herramientas previstas por el Régimen de Contrataciones de la Administración Nacional vigente. Desde el sector de auditoría legal de la institución defendieron la razonabilidad económica de la operación, destacando que el marco normativo de las permutas permite «transformar de manera inmediata la producción disponible en capacidad operativa concreta», evitando que los alimentos se echen a perder en los depósitos mientras los vehículos oficiales quedan paralizados por falta de presupuesto líquido.
El rol de Remonta y Veterinaria
Este episodio vuelve a poner el foco sobre la estructura de la Dirección de Remonta y Veterinaria, una división histórica del Ejército que administra miles de hectáreas productivas en todo el país, dedicadas tradicionalmente a la cría de ganado caballar y la explotación agrícola autosustentable. Históricamente, estas unidades han buscado un perfil autárquico para amortiguar sus costos fijos, utilizando los remanentes de sus cosechas de vid, frutales y forrajes para el mantenimiento edilicio y logístico de sus bases, en un contexto donde las partidas presupuestarias corrientes destinadas al equipamiento de transporte civil suelen sufrir retrasos administrativos.
