En el marco del Día Mundial de la Investigación Clínica, se informó que la incorporación de inteligencia artificial en el desarrollo de tratamientos y vacunas está reduciendo los plazos de investigación en Argentina y a nivel global.
Buenos Aires, 20 de mayo (NA) – La incorporación de inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de tratamientos y vacunas está redefiniendo los tiempos de la investigación clínica a nivel global y también en Argentina. Procesos que históricamente podían extenderse más de siete años logran completarse en aproximadamente cinco, lo que representa una reducción cercana al 33% en los plazos totales, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
En el marco del Día Mundial de la Investigación Clínica, que se conmemora cada 20 de mayo bajo el lema ‘Investigación clínica en ascenso’, especialistas señalaron que la IA ya está presente en todas las etapas del proceso, desde el diseño de los estudios hasta el análisis de resultados y los procesos regulatorios.
Desde Sanofi indicaron que la implementación de estas herramientas permitió reducir a la mitad el tiempo de diseño de los estudios (de 12 a 6 meses), acortar el reclutamiento de pacientes (de 18 a 10 meses) y optimizar el análisis de datos (de 12 a 8 meses). También permite identificar con mayor precisión qué pacientes se beneficiarán más y mejorar el perfil de seguridad.
Emma Venezian, directora de la Unidad de Estudios Clínicos de Sanofi, afirmó: “La IA nos permite tomar mejores decisiones basadas en datos desde el inicio, diseñar estudios más eficientes y, lo que es más importante, acercar antes nuevas opciones terapéuticas a los pacientes que las necesitan. Además de impactar en los tiempos, aplicar IA en todos los procesos de I+D repercute también en la calidad de la investigación y en la posibilidad de incluir poblaciones más diversas”.
Actualmente, Sanofi Argentina participa en estudios clínicos para el 90% del pipeline de nuevas moléculas con estudios de fase 1 a 3. En conjunto con Chile, tiene implementados 175 estudios en la región. Entre 2022 y 2025, la inversión del laboratorio en investigación clínica en Argentina alcanzó los 96 millones de dólares, con una proyección de crecimiento sostenido. Los estudios activos abarcan áreas como inmunología, respiratorio, dermatología, enfermedades poco frecuentes, hematología, sistema nervioso central, oncología, metabolismo y vacunas.
Venezian agregó: “La alta participación en investigación clínica nos hace protagonistas del avance de la innovación, de la generación de conocimiento sobre nuevos tratamientos, vacunas y mecanismos de enfermedades. Cuando logramos hacerla más eficiente, el beneficio se multiplica: para los pacientes, para los médicos, para todo el sistema sanitario y para la economía del país”.
El impacto de la inteligencia artificial se distribuye a lo largo de todo el proceso de desarrollo de medicamentos: en el descubrimiento de fármacos y vacunas, las herramientas avanzadas reducen hasta un 50% los tiempos en etapas preclínicas; en el diseño de estudios, las simulaciones y modelos predictivos optimizan protocolos; en el reclutamiento de pacientes, el análisis de datos facilita identificar candidatos elegibles más rápido; en el monitoreo y calidad, sistemas en tiempo real detectan anomalías; y en el análisis de resultados, los modelos predictivos aceleran la interpretación de datos.
Venezian sostuvo: “Estas mejoras no solo se traducen en una identificación optimizada de nuevas moléculas, desarrollo clínico más preciso y eficiente, reducción de costos operativos, sino que además optimiza la identificación de pacientes que se beneficiarán de un tratamiento específico y aumenta la tasa de éxito regulatorio”.
En los últimos años, Argentina consolidó su posicionamiento como un hub estratégico para la investigación clínica en América Latina. La inversión sostenida, la calidad de los centros y el cumplimiento de estándares regulatorios internacionales permiten que Argentina participe en estudios multinacionales de alto impacto. “La combinación entre talento local, infraestructura y nuevas tecnologías como la IA posiciona a Argentina en un lugar estratégico para la investigación clínica del futuro”, concluyeron desde Sanofi.
