El sistema de peaje en Argentina se digitaliza a pasos agigantados. El pago con celular, el reconocimiento de patentes y el sistema Free Flow avanzan en autopistas de todo el país, reduciendo demoras y reemplazando el efectivo.
El sistema de peaje en Argentina atraviesa, en el primer semestre de 2026, una reconversión acelerada mediante el celular: el cobro manual pierde terreno y gana protagonismo el pago digital, con el celular como pieza central. La expansión de los pagos sin contacto con tecnología NFC y el reconocimiento automático de patentes empujan un modelo de circulación más fluido: menos detenciones, más automatización y mayor trazabilidad de los gastos.
Desde el 1 de mayo, la red de autopistas bajo la órbita de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) pasó a operar con el sistema de flujo libre («Free Flow»). En la práctica, desaparecen barreras y cabinas permanentes y el cobro del peaje queda en manos de pórticos inteligentes. Con la medida, el Gobierno porteño completa la digitalización de su red y consolida un esquema de autopistas totalmente automatizadas.
En paralelo, la tecnología NFC en el celular empezó a ganar espacio en el sistema de peaje del Acceso Norte, del Acceso Oeste y de rutas nacionales como la 12 y la 14. Autopistas del Sol y el Grupo Concesionario del Oeste impulsan esta alternativa para agilizar el pago y reducir la dependencia del efectivo.
El celular también concentra la gestión de Telepase: alta, seguimiento y control de consumos. En autopistas de Buenos Aires, el sistema es la llave para circular; y, en los accesos nacionales, se presenta como la opción más conveniente. La integración entre Telepase y Mercado Pago amplía el universo de usuarios: permite operar con una cuenta virtual, incluso para quienes no tienen tarjeta de crédito bancaria. El detalle de consumos puede consultarse en aplicaciones en el celular y portales de autogestión. En el caso de cuentas vinculadas a tarjeta de crédito, las plataformas oficiales (AUSA, Autopistas del Sol o AUBASA) permiten descargar facturas con día, hora y estación de peaje.
La digitalización suma comodidad, pero también multiplica los intentos de estafa. Las billeteras legítimas suelen cifrar los datos para reducir el riesgo de clonación; el foco, advierten especialistas y autoridades, está en los sitios apócrifos que circulan en internet y replican páginas oficiales.
La hoja de ruta también tiene un capítulo nacional. El decreto presidencial 733/2025 fijó como meta que los corredores de peaje migren al esquema Free Flow antes de diciembre de 2026, con la mira puesta en una digitalización de alcance federal. En ese marco, provincias como Santa Fe y Córdoba avanzan con proyectos de modernización para incorporar cobro automatizado del peaje con el celular.
En el mercado automotor, la etiqueta de Telepase se vuelve parte del estándar de entrega: durante 2026, las unidades nuevas salen del concesionario con el dispositivo instalado y con la activación encaminada antes de la entrega. El balance es claro: peajes más automatizados, menos efectivo y un rol cada vez más protagónico del celular. Con el antecedente de la Capital Federal, donde las barreras ya son parte del pasado, el esquema anticipa una expansión en rutas y accesos, con impacto directo en tiempos de viaje, control de gastos y operación logística.
