Las cámaras empresarias del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires anunciaron una situación crítica y exigen al Estado el pago de una deuda millonaria. De no haber respuestas, reducirán frecuencias, especialmente en horarios nocturnos.
El sistema de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una situación límite. Las cámaras empresarias que agrupan a las líneas de transporte se declararon formalmente en estado de emergencia y advirtieron que, si el Estado no salda una deuda millonaria y actualiza los costos, aplicarán recortes drásticos en el servicio, con impacto directo en los horarios nocturnos.
En un comunicado conjunto, las empresas señalaron que, tras medidas implementadas a principios de abril, aún no recibieron respuestas concretas sobre cómo afrontar el aumento del combustible. “La situación es insostenible”, indicaron los directivos.
El conflicto se centra en el atraso de los subsidios y la falta de pagos estatales. Las entidades CTPBA, CEAP, CETUBA y CEUTUPBA denunciaron una deuda de más de 128 mil millones de pesos en concepto de compensaciones. Afirmaron que mantienen el servicio solo gracias a un esfuerzo privado que se agota.
La fecha clave es el jueves 30 de abril, cuando se realizará una reunión en la Secretaría de Transporte de la Nación. Si no hay acuerdos, las empresas profundizarán la reducción de frecuencias, especialmente en horarios de menor demanda. Fuentes del sector indicaron que esta medida agravará las demoras actuales.
Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA reveló que la circulación de colectivos cayó hasta un 40% en abril en trayectos interjurisdiccionales, debido al impacto de la guerra en Irán en los precios de la energía. El estudio destaca que los subsidios se calculan sobre un gasoil a $1.744 el litro, mientras que el precio real supera los $2.100. Para mantener la operación, el Estado debería aportar al menos $17.500 millones adicionales por mes.
Los especialistas advirtieron que, si las empresas trasladan el aumento del combustible al boleto, se requeriría una suba del 16%, que se sumaría a los incrementos ya previstos para el año.
