El indicador medido por JP Morgan trepó 14 unidades este jueves, en una rueda donde los bonos argentinos cayeron y los mercados internacionales operaron en baja.
El Riesgo País, elaborado por el JP Morgan, cerró este jueves 23 de abril de 2026 en los 549 puntos básicos. Este valor refleja un aumento de 14 unidades en comparación con la jornada anterior, en un contexto donde los bonos soberanos en dólares exhibieron una retracción promedio del 0,7%.
Al cierre de la jornada bursátil, el indicador alcanzó los 549 puntos básicos, en una rueda donde los índices de Wall Street operaron en baja y los activos locales acompañaron la tendencia negativa de los mercados internacionales.
Durante los últimos días, el indicador ha mostrado una dinámica de oscilación. Tras cerrar la semana pasada en niveles cercanos a los 519 puntos, el índice experimentó movimientos alcistas que lo llevaron a perforar nuevamente la barrera de los 530 puntos a comienzos de la semana, consolidando la cifra actual.
El comportamiento del índice ha estado estrechamente ligado a la performance de los bonos soberanos en dólares, los cuales suelen ser la variable fundamental que utiliza el JP Morgan para el cálculo. La volatilidad observada en la renta fija argentina durante el mes de abril ha sido un factor determinante en las variaciones diarias.
Según los registros históricos de Rava Bursátil, el indicador ha mostrado diferentes niveles de resistencia y soporte en lo que va del cuarto mes del año. Esta semana, el riesgo país ha intentado estabilizarse tras las fluctuaciones detectadas en las ruedas previas, reflejando las expectativas de los inversores internacionales sobre los títulos públicos argentinos.
El Riesgo País es un índice financiero, conocido como el EMBI+ (Emerging Markets Bond Index), elaborado por el JP Morgan. Su función principal es cuantificar la sobretasa que un país debe pagar por encima del rendimiento de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, considerados activos libres de riesgo. Un nivel más alto de puntos básicos implica que el mercado percibe una mayor incertidumbre o riesgo de incumplimiento, lo que encarece el costo de financiamiento para el país.
