El exbasquetbolista brasileño, máximo anotador histórico del deporte y figura emblemática de los Juegos Olímpicos, murió a los 68 años en un hospital de Brasil.
Oscar Schmidt, una de las mayores figuras del básquet internacional, falleció a los 68 años tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en el Hospital Municipal y Maternidad de Santa Ana, en Brasil. El jugador, conocido como «Mano Santa», había enfrentado durante más de 15 años un tumor cerebral.
Nacido en Natal el 16 de febrero de 1958, Schmidt desarrolló una carrera profesional que se extendió por casi tres décadas (1974-2003). A lo largo de su trayectoria, acumuló un total de 49.737 puntos, cifra que lo consagró como el máximo anotador de la historia del básquet hasta que fue superado en 2024 por LeBron James. Schmidt construyó su récord jugando para clubes de Brasil, Italia y España, y, de manera destacada, para la selección nacional de Brasil.
Su participación en los Juegos Olímpicos es considerada legendaria. Compitió en cinco ediciones consecutivas (Moscú 1980, Los Ángeles 1984, Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996), donde anotó un total de 1.093 puntos, un récord que aún permanece vigente.
Pese a no haber jugado en la NBA, su trayectoria fue reconocida con su inclusión en el Salón de la Fama de la FIBA y en el Naismith Memorial Basketball Hall of Fame. En 1984, fue seleccionado por los New Jersey Nets, pero decidió rechazar la oferta para poder seguir representando a Brasil en competencias internacionales, ya que en esa época las reglas de la FIBA no permitían a jugadores de la NBA participar con sus selecciones.
Uno de sus logros más recordados fue la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, donde Brasil derrotó a Estados Unidos. En ese partido, Schmidt anotó 46 puntos.
