La ex intendenta y vicepresidenta de la UCR local fue detenida durante una asamblea del Colegio de Farmacéuticos. La dirigente acusó al gobernador Quintela de persecución política, mientras el oficialismo defiende la actuación judicial.
La provincia de La Rioja se encuentra en medio de una nueva tensión institucional tras la detención de la ex intendenta de la Capital y actual vicepresidenta de la Unión Cívica Radical (UCR) local, Inés Brizuela y Doria. El arresto se produjo durante una asamblea en el Colegio de Farmacéuticos provincial, en el marco de un conflicto gremial interno.
Brizuela y Doria acusó directamente al gobernador Ricardo Quintela de utilizar al poder judicial como una herramienta de persecución política. La situación se originó a partir de una denuncia por violencia de género radicada por Silvia Brizuela Ledesma, presidenta del Colegio, contra el vocal Jorge Bordón. Según la denunciante, existía una restricción de acercamiento que impedía al hombre participar de las asambleas.
La policía intervino para detener al vocal frente a los profesionales presentes. Horas más tarde, también procedió a detener a Brizuela y Doria, quien declaró que su arresto se realizó sin una orden escrita y bajo instrucciones verbales de un fiscal. «Me detuvieron en ejercicio de mi profesión de abogada», afirmó la dirigente tras recuperar su libertad.
El Comité Nacional de la UCR emitió un comunicado de repudio, calificando los hechos como un «abuso de autoridad» e instando al gobernador Quintela a cesar en el uso del Poder Judicial para, según su visión, beneficiar aliados y perseguir disidentes. Desde el entorno de la ex intendenta se insistió en que nunca existió una medida perimetral que justificara el arresto inicial de su cliente, Jorge Bordón.
Brizuela y Doria utilizó sus redes sociales para exigir que se deje de «usar el Estado riojano para fines personales», argumentando que la justicia actuó como brazo ejecutor del oficialismo. El conflicto se da en un contexto de gestión provincial marcado por deudas millonarias y juicios con bonistas.
El enfrentamiento entre Quintela y Brizuela y Doria tiene antecedentes que se remontan a noviembre de 2021, durante su mandato municipal, cuando un paro de recolectores derivó en protestas y enfrentamientos frente a la Municipalidad. Para analistas locales, el Colegio de Farmacéuticos fue el escenario de una batalla política que se juega en un ámbito más amplio.
