La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios confirmó su conducción para un nuevo período, mientras el sector enfrenta presiones de costos y un complejo escenario inflacionario.
La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) reeligió a Carla Martín Bonito como su presidenta por un segundo mandato consecutivo. La decisión se tomó en un contexto marcado por el aumento de la tensión en el rubro, con commodities en alza y una inflación que se mantiene como un desafío para la economía.
Según informó la entidad en un comunicado, Martín Bonito asume nuevamente en un momento en que la industria enfrenta «tensiones estructurales vinculadas a los costos de producción, la informalidad sectorial, la presión impositiva, los costos logísticos, las barreras al comercio exterior y la necesidad de modernización normativa y laboral».
El sector alimenticio ya no opera como el principal reductor de la inflación general, como sucedió al inicio de la gestión del presidente Javier Milei. Sin embargo, los precios en góndola mantienen una alta sensibilidad y las empresas podrían ajustar sus listas ante señales de repunte en la demanda.
Un informe de la consultora Zentrix indica que el 56,4% de los hogares se endeudaron para pagar bienes y servicios básicos, incluyendo alimentos. Esto refleja la presión sobre el consumo y los desafíos para la demanda interna.
La nueva conducción de COPAL trazó una hoja de ruta estructurada en cuatro ejes estratégicos: competitividad sistémica, internacionalización, agenda de transición e institucionalidad. El Comité Ejecutivo quedó integrado por representantes de diversas cámaras del sector agroindustrial.
Entre los principales reclamos del sector al Gobierno se encuentra una reforma impositiva, ya que, según fuentes del rubro, en alimentos la carga impositiva ronda el 50%.
