A 44 años de la guerra, excombatientes relatan sus experiencias en el frente de batalla y el proceso de reincorporación a la vida civil, en el marco de un nuevo aniversario.
En el mes de abril, marcado por la memoria de la guerra de Malvinas, el conflicto es revisitado a través de los relatos de quienes lo vivieron en primera persona. Para los miles de argentinos que estuvieron en el archipiélago, la experiencia se dividió entre los planes estratégicos y la realidad en el terreno.
Roberto Grill, ex radarista del Crucero General Belgrano, sobrevivió 34 horas a la deriva tras el hundimiento de la embarcación. «Sobreviví porque me acordé que no le había dicho las veces necesarias a mi mamá que la quería», relató sobre la experiencia extrema.
Fernando Bernabé Santos, guardiamarina catamarqueño, vio cómo su buque logístico, el ARA Bahía Paraíso, fue reconvertido en hospital flotante. Liliana Colino, integrante de la primera promoción de mujeres militares, se convirtió en la única mujer en pisar las islas durante el conflicto, participando en vuelos de evacuación de heridos.
En tierra, soldados como Luis Alfonso Cabral y Daniel Santos Rojas enfrentaron condiciones extremas en los cerros de las islas. Sus testimonios, junto a los de otros veteranos como Amado Monzón y Claudio Domínguez, conforman un mosaico de experiencias que abarcan desde el combate directo hasta los esfuerzos logísticos y médicos.
El hundimiento del ARA General Belgrano el 2 de mayo de 1982, donde perdieron la vida 323 marinos, marcó un punto de inflexión en el conflicto y generó operaciones de rescate en condiciones límite.
Estos relatos personales contribuyen a la construcción de una memoria colectiva sobre el conflicto, destacando las vivencias individuales en el marco de un hecho histórico de relevancia nacional.
