La renovación del espacio verde incluye la demolición de una obra de 1962, generando rechazo entre arquitectos y familiares del artista. La Municipalidad afirma que responde a un pedido de la comunidad española local.
La remodelación de la Plaza España, ubicada en 7 y 66 de la ciudad de La Plata, ha generado una controversia patrimonial. El proyecto, ya en marcha, incluye la remoción o demolición del monumento a la Confraternidad argentino-española, erigido en 1962.
La obra, resultado de un concurso y creada por los artistas Carlos Butin y Heberto Andrade, consiste en un basamento de concreto con tres paredes curvas que presentan imágenes en bronce en relieve. Su posible desaparición ha despertado la reacción de arquitectos platenses preocupados por el patrimonio y de familiares de Butin.
Desde la Municipalidad de La Plata se argumenta que la decisión responde a un pedido de la comunidad española de la ciudad, que considera que el monumento no la representa. El plan es reemplazarlo por una escultura en bronce de Don Quijote y Sancho Panza, similar a una existente en Madrid.
El debate sobre la conservación de este símbolo histórico pone en evidencia las tensiones entre la modernización de los espacios públicos y la preservación de la memoria urbana, un tema recurrente en diversas ciudades argentinas.
