Un análisis presentado en Conecar destaca cómo el aumento de la autosuficiencia láctea china reconfigura la competencia internacional, afectando a exportadores tradicionales.
Un diagnóstico presentado en el marco de actividades en Conecar combinó una mirada optimista sobre las ventajas estructurales de Argentina con advertencias clave vinculadas a competitividad, mercados y confiabilidad. Uno de los puntos centrales del análisis fue el cambio estructural que generó China en el mercado lácteo mundial.
«En los últimos cinco años, el gran cambio fue el aumento de la autosuficiencia de China», explicó el expositor. El país asiático logró incrementar significativamente su producción, pasando de aproximadamente 30 a 41 millones de toneladas y mejorando su eficiencia. «Esto generó un efecto dominó en los mercados globales», afirmó.
Como consecuencia, países tradicionalmente exportadores como Nueva Zelanda debieron redirigir sus productos a nuevos destinos, aumentando la competencia. «Hoy Nueva Zelanda compite con Argentina en mercados como Argelia, lo que cambia completamente el escenario», detalló.
