La cápsula Orión, con cuatro astronautas a bordo, despegó desde Florida y ya se encuentra en una órbita terrestre récord, iniciando un viaje de pruebas críticas antes de dirigirse hacia el satélite.
La misión Artemis II de la NASA despegó con éxito este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida. El lanzamiento se produjo a las 18:35 hora local EDT (19:35 hora de Argentina). La tripulación está compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Jeremy Hansen y Victor J. Glover.
Se trata del primer viaje tripulado hacia la Luna en 53 años, desde la última misión Apolo en diciembre de 1972. «Qué vista tan increíble», exclamó el comandante Wiseman al entrar en la atmósfera superior terrestre.
Tras el despegue, Artemis II estableció un nuevo récord mundial al alcanzar una órbita terrestre alta de casi 70.400 kilómetros, superando cualquier distancia anterior registrada por vuelos tripulados en órbita alrededor de la Tierra. «Eso nos sitúa en rumbo a la Luna. Es un punto de inflexión muy importante», declaró Norm Knight, director de la Dirección de Operaciones de Vuelo de la NASA.
La nave, que actualmente se desplaza a unos 70.376 kilómetros de la Tierra, realizará verificaciones fundamentales en sistemas de soporte vital, comunicaciones y maniobras antes de abandonar la órbita terrestre. La permanencia en esta órbita ofrece una ventaja estratégica: en caso de detectarse inconvenientes, el equipo en tierra puede ordenar el regreso inmediato.
Según el cronograma, un encendido de motores programado para este jueves alrededor de las 20:30 (hora de Argentina) permitirá a la nave abandonar definitivamente la órbita terrestre. El viaje hasta ingresar en la «esfera de influencia lunar» demandará aproximadamente tres días. La misión seguirá una trayectoria de «retorno libre», que utiliza la gravedad lunar para garantizar el regreso automático a la Tierra sin necesidad de propulsión adicional.
Se prevé que Artemis II alcance una distancia máxima de 406.839 kilómetros respecto de la Tierra, superando en 6.669 kilómetros el récord del Apolo 13. La misión no tiene como objetivo alunizar, sino rodear el satélite para registrar imágenes, mapear zonas de interés científico e identificar posibles sitios de alunizaje para misiones posteriores. El regreso a la Tierra está estimado en aproximadamente cuatro días.
