Un estudio académico vincula el crecimiento de los viajes con nuevas formas de vínculo, donde el modelo ‘monogamish’ -entre la monogamia y la relación abierta- se consolida, especialmente en contextos turísticos.
Durante el fin de semana largo, con miles de argentinos de viaje, se observa una tendencia que cruza el turismo con los modelos de pareja. Se trata del «monogamish», un término que describe a parejas que mantienen un vínculo principal pero acuerdan cierta flexibilidad en contextos específicos, como los viajes.
Un reciente estudio de la Universidad de Surrey, publicado en la revista Annals of Tourism Research, muestra que el crecimiento de los viajes está asociado a nuevas formas de relacionarse. El modelo «monogamish», que comenzó a popularizarse en Estados Unidos, Canadá y Europa entre parejas jóvenes y urbanas, es una de ellas.
Según una encuesta de YouGov, cerca del 15% de los millennials estadounidenses declaran estar en una relación no monógama consensuada. Dentro de ese grupo, el «monogamish» se presenta como una opción elegida por su equilibrio entre libertad y compromiso.
El estudio aclara que este modelo no es una relación abierta plena ni una monogamia estricta, sino un punto intermedio. Una investigación basada en entrevistas a usuarios de la plataforma Grindr, de entre 24 y 57 años, identificó un patrón: el viaje actúa como catalizador de comportamientos distintos.
«La combinación de distancia, anonimato y tecnología genera lo que los analistas llaman ‘desinhibición situacional'», explican desde Grindr. «Lejos del entorno cotidiano, las personas se permiten explorar dinámicas que no necesariamente replican en su vida diaria».
«Así, el ‘monogamish’ aparece como una forma de negociación que gana terreno. Las reglas se redefinen, y el viaje se convierte en un espacio donde esa flexibilidad ocurre con menor carga emocional», agregaron.
Según las conclusiones del estudio A Prospective Investigation of the Decision to Open Up a Romantic Relationship, las relaciones abiertas, caracterizadas por la intimidad emocional, apertura y honestidad, pueden alcanzar un nivel de intimidad diferente al de los vínculos monogámicos.
