El CEO de Scania para Latinoamérica analizó el avance de los vehículos autónomos, el proceso de descarbonización y el impacto en el empleo. Destacó que la regulación es el principal escollo a superar.
La conducción autónoma se presenta como una de las grandes innovaciones futuras en el sector del transporte. El avance tecnológico en sensores y cámaras ha permitido que los vehículos desarrollen capacidades de conducción independiente, aunque su implementación aún enfrenta desafíos regulatorios y legales.
En una entrevista con Combo Noticias, Christopher Podgorski, CEO de Scania para Latinoamérica, explicó el estado actual de esta tecnología. «En el futuro, la presencia de los vehículos autónomos va a crecer de manera significativa, especialmente en aquellos mercados donde ya existe algún nivel de regulación», señaló. Puso como ejemplo a Suecia, donde se prueban sistemas de nivel 4, pero aclaró que en países como Brasil o Argentina aún no es el caso.
Según Podgorski, la automatización permitiría una utilización más eficiente de los activos, mejorando la productividad y reduciendo costos. Sin embargo, aclaró que el sistema de transporte no cambiará radicalmente en términos estructurales: las mercancías de menor valor agregado seguirán moviéndose por ferrocarril o vía fluvial, mientras que el transporte por ruta mantendrá su rol clave para cargas de mayor valor que requieren flexibilidad.
Regulación y responsabilidad legal
Uno de los debates centrales gira en torno a la responsabilidad legal ante un incidente. «Para resolver esto será necesario construir marcos regulatorios robustos y confiables», afirmó el directivo, quien consideró que la automatización «es un proceso que no tiene marcha atrás» y que probablemente avance primero en flotas específicas y corredores logísticos de alta densidad.
El camino de la descarbonización
En paralelo, el proceso de descarbonización avanza con diferencias regionales. Podgorski indicó que en América Latina, países con fuerte presencia agroindustrial como Brasil y Argentina «tendrán un rol importante los biocombustibles». En contraste, en el hemisferio norte hay mayor impulso a la electrificación mediante infraestructura y subsidios.
«La electrificación avanzará primero en entornos urbanos y zonas metropolitanas, luego en corredores específicos y más adelante en el transporte pesado de larga distancia», proyectó. En Europa, si bien la adopción de camiones eléctricos ha sido lenta, se espera que hacia 2040 alrededor del 40% del transporte de larga distancia sea eléctrico.
Producción y competencia internacional
En cuanto a la producción, el directivo se refirió a las regulaciones que exigen integración local de componentes, como las vigentes en Brasil, que funcionan como herramienta para equilibrar la competencia frente a fabricantes de otros países.
