En la octava audiencia del juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan, el análisis técnico se concentró en la válvula de ventilación manual ECO19. Este componente, que según los manuales del fabricante debe permanecer siempre cerrada durante la navegación, fue señalada como un punto crítico en la investigación sobre la entrada de agua al sumergible.
Incidentes previos en navegaciones de prueba
Durante la audiencia, se exhibió el informe de patrulla elevado por el entonces comandante del submarino, el capitán de Fragata Pedro Martín Fernández, correspondiente a una navegación realizada entre el 1 y el 19 de julio de 2017. El documento, de cuatro meses antes de la tragedia, detallaba el estado de la embarcación y reportaba un incidente específico.
El suboficial segundo electricista César Alberto Figueroa, tripulante entre 2016 y 2017, declaró que durante una maniobra de esnórquel el 6 de julio de ese año se produjo un ingreso de agua de mar al ventilador de la batería de proa. «Detecté que la válvula ECO19 tenía una pequeña abertura y que no estaba cerrada por completo», afirmó el testigo.
Posibles causas de la apertura
Figueroa introdujo la posibilidad de una apertura accidental, señalando que a bordo podía haber personal con «poca experiencia» que, de manera involuntaria, se hubiera apoyado sobre la manivela de la válvula y la hubiera girado. La válvula ECO19 comunica la proa con la popa y su apertura está autorizada únicamente en puerto para la carga de baterías.
El mismo informe del comandante Fernández indicaba que, posteriormente, el 13 de julio, la tripulación modificó la posición de esa válvula para intentar ventilar el buque y reducir los niveles de dióxido de carbono. El documento también reportaba que el submarino zarpó con un solo periscopio operativo, una disminución de los niveles de aceite hidráulico sin detectar el origen de la fuga, y fallas en el acoplador del sistema de comunicación de alta frecuencia.
La visión de los expertos
Consultado sobre estos reportes, el capitán de Navío Gabriel Eduardo Attis, inspector del Arma Submarina durante 2017, brindó su análisis técnico. Con 40 años de experiencia en la fuerza, Attis consideró que era «potestad del comandante del barco» realizar pruebas como las mencionadas durante la navegación.
«Los submarinistas estamos adiestrados para navegar solos y resolver nuestros problemas solos, somos muy técnicos», explicó. «¿Está bien? No, porque se rompe una preparación de mecanismos. Pero el comandante puede hacerlo, si lo ve viable de hacer», detalló, añadiendo que, de realizarse, debía ser informado al regreso a puerto.
Elogios al comandante y condiciones de navegación
Attis tuvo palabras de elogio para Fernández, a quien describió como «un excelente oficial, un gran profesional, un gran comandante». Ante una consulta del presidente del Tribunal, Mario Reynaldi, el experto aseguró que, en su último viaje, el ARA San Juan estaba en condiciones de navegar.
«El capitán Fernández dijo que estaba preparado para navegar, por supuesto, es la gran responsabilidad de él. No somos kamikaze, tenemos una máquina de guerra, un montón de gente a nuestro cargo», afirmó Attis, visiblemente emocionado al recordar a sus camaradas fallecidos.
El juicio, que instruye el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos, indaga la presunta responsabilidad de cuatro exoficiales superiores de la Armada Argentina en el hundimiento ocurrido el 15 de noviembre de 2017, donde perdieron la vida los 44 tripulantes.
