Irene Almus protagoniza Espumas de Oriente, un melodrama con humor, tangos y nostalgia

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Irene Almus en una escena de Espumas de Oriente, obra teatral ambientada en un estudio de radio

La obra, escrita y protagonizada por Irene Almus, se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación. Ambientada en un estudio de radio de los años ’60, combina radioteatro, tangos en vivo y humor.

La escena teatral porteña sumó un nuevo hito con Espumas de Oriente (Un melodrama argentino), una obra que transporta al espectador directamente a la década del ’60 en pleno estudio de radio. Allí, mientras se graba un radioteatro melodramático ambientado en los años ’30 -poblado de malevos, conventillos, tangos y amores prohibidos-, comienzan a aflorar los conflictos reales de los artistas. La llegada de la televisión sacude los cimientos de la industria y arrastra a los protagonistas hacia un destino incierto.

Mientras la gran diva del radioteatro ve declinar su espacio en el nuevo mundo dominado por las imágenes, un joven actor gana terreno en la pantalla chica. “Elegí esta época porque es un momento donde el radioteatro empieza a declinar y la televisión empieza a sustituirla, y quería hablar de cómo estos actores se acomodan a ese cambio”, cuenta Irene Almus en diálogo con Vivo Perfil. El título de la pieza, lejos del azar, remonta de inmediato a los clásicos auspicios comerciales de la época dorada: “Es el supuesto jabón que auspicia el radioteatro que estamos emitiendo al aire en la obra, que se llama ‘No finjas que lo sientes’”, detalla la autora entre risas.

Una mirada tierna

Con una vasta trayectoria sobre las tablas, Almus confiesa que su paso por la dramaturgia responde a un deseo puramente visceral: “Escribo para crearme lindos personajes que me gusten actuar. Alguien el otro día me presentó como dramaturga y decía: ‘No, no, yo soy una actriz que quiere actuar’”. Para llevar adelante este universo, la creadora volvió a conformar una dupla creativa infalible con la directora Mariana Gióvine, contando además con la asistencia de dirección de Tadeo Goldstein y la producción ejecutiva de Fabi Maneiro. “En Mariana encontré a alguien muy talentoso, muy abierto, que acepta las poquísimas sugerencias que me atrevo a darle. Nosotras coincidimos artísticamente y yo estoy acostumbrada a que me dirijan; soy una actriz que acepta las directivas del director”, destaca sobre el proceso de ensayos donde el texto terminó de cobrar forma definitiva.

Uno de los grandes atractivos de la puesta es la participación musical en vivo y el humor como herramienta fundamental para conectar con los espectadores. La obra se compone de tangos inolvidables -como Ventanita Florida, Pipistrela, Atenti Pebeta y Adiós Muchachos- interpretados sobre el escenario por el propio elenco que integran Irene Almus, Juan Azar (quien también se desempeña como director musical) y Santiago Fracarolli. El apartado visual se completa con el preciso diseño de luces de Fernando Chacoma.

Humor y tangos

“Estoy feliz porque cuando estrenamos fue una fiesta; la gente se rió sin parar y sale muy feliz. Es una obra con su nostalgia, pero de mucho humor y música, un relojito perfecto de 55 minutos donde nadie se aburre”, relata Almus, celebrando la calidez de la sala del Centro Cultural de la Cooperación: “Para mí es el mejor lugar de Buenos Aires. La sala pequeña nos permite una cercanía muy linda e intimista con el público”.

Lo curioso del fenómeno es cómo la propuesta trasgrede generaciones. “Me sorprendió ver muchísima gente joven que no tiene idea de lo que era el radioteatro y que, sin embargo, se divierte un montón y entiende perfectamente la obra, porque tiene mucho de clown y es muy divertida”, concluye la protagonista, invitando a no perderse las funciones que continúan durante octubre. Encontrá acá más info sobre las entradas.